¿Se imaginan que ocurriría
si Jorge Sedano anunciase la creación de una gran superficie comercial capitaneada por una multinacional francesa en suelo alcoyano?
¿Qué opinarían de ello nuestro estimado Paco Blay, Antonio Francés o Paco Agulló?
Imagino algo así:
“un atentado paisajístico”, “el capitalismo favorece a las poderosas multinacionales y perjudica al comercio tradicional local”, “aumentan los gastos de los servicios de limpieza y de transporte urbano”, “provoca un aumento de los desplazamientos y la contaminación”, “apenas crea puestos de trabajo y estos son de baja calidad”, “ocupará unos terrenos que son de todos y que
se deberían aprovechar para crear áreas de esparcimiento”, “alienta el consumismo”... en fin, lo que suelen decir siempre que se presenta un nuevo proyecto económico en nuestra ciudad.
No hace falta que se preocupen por buscar nuevas excusas. En esta ocasión, como casi siempre,
la riqueza ha pasado de largo por nuestra ciudad. La multinacional francesa Decathlon (especializada en la venta de material deportivo) va a instalar su “megatienda” de las comarcas centrales en la vecina localidad de Cocentaina. Concretamente en el polígono de La Lleona, muy cerca del centro comercial (también en Cocentaina) de Carrefour. Ya ha obtenido la licencia comercial que otorga la Generalitat y está únicamente pendiente de tramitar los permisos municipales (que a buen seguro obtendrá rápidamente) del Ayuntamiento de la Villa Condal.
Esperan iniciar las obras en un par de meses para así llegar a tiempo de inaugurar la nueva tienda antes del periodo navideño.
Se estima que creará entre 60 y 80 puestos de trabajo, aparte, claro está, de los que creen las empresas que construyan el centro.
¿Ustedes creen que estas multinacionales francesas suelen instalarse en poblaciones de 12.000 habitantes? Por su puesto que no. Han desembarcado ahí por la proximidad que existe con una población de más de 60.000 habitantes. Alcoy les nutrirá de compradores mientras en Cocentaina se llevan los beneficios de su instalación. Lo mismo que ya ocurre con Carrefour:
trabajadores de Cocentaina, impuestos para Cocentaina,
compradores de Alcoy, cierres de pequeños comercios (y pérdida de puestos de trabajo) en Alcoy.
Cocentaina siempre ha sabido aprovechar su situación geográfica cerca de una ciudad que quintuplica su población. Desde mitad del siglo pasado, han sabido atraer a los alcoyanos hacia su término municipal.
Primero fueron las
grandes empresas textiles que acudieron allí “estimuladas” con terrenos a precio de saldo y grandes facilidades (que en Alcoy no tenían) para montar sus empresas “sin muchas limitaciones”. (Empresas = impuestos = dinero + puestos de trabajo)
Más tarde, aprovecharon las permanentes disputas políticas alcoyanas para edificar las
urbanizaciones de lujo que demandaban los ciudadanos más pudientes de Alcoy y que no podían conseguir en su localidad. (Viviendas de lujo = impuestos = dinero + puestos de trabajo en los servicios que demandan)
Luego, sacaron partido a los caprichosos términos municipales y montaron
naves y centros comerciales (mucho más cerca de Alcoy que de Cocentaina) para que comerciantes necesitados de extensas superficies de venta (locales que no existían en Alcoy) pudieran montar allí sus negocios. (Comercios = impuestos = dinero + puestos de trabajo)
Más próximo en el tiempo, urbanizaron los terrenos que aun les quedaban hasta llegar al río para crear el
polígono industrial de La Lleona (río arriba, que a ellos no les importa la contaminación de sus acuíferos) en el que empresas alcoyanas, sin terrenos para expandirse en su localidad, fijaran allí su residencia. (Lo mismo: + puestos de trabajo + impuestos + dinero).
No tardarán en crear nuevos polígonos industriales a la otra parte del río (favorecidos por la autovía), diseñarán un coqueto (y en este caso, ecológico) campo de golf y, si me apuran, construirán un hotelito “con encanto” en las mismísimas laderas de su castillo.
Podrían creer que les estoy acusando hacer algo malo. En absoluto.
Saben aprovechar la indecisión, la hipocresía, la demagogia y las luchas que no conducen a ninguna parte de los mediocres políticos alcoyanos.
En Cocentaina no tienen ningún reparo en autorizar la construcción de polígonos industriales, ni que se edifiquen todas las urbanizaciones que se demanden, ni que se abran grandes centros comerciales, ni que se instalen industrias supuestamente contaminantes. En Cocentaina les preocupan sus ingresos municipales y que sus ciudadanos tengan un lugar en el que trabajar.
Quizás ocurra porque siempre han tenido gobiernos municipales de izquierdas. Y ya saben, un político de izquierdas nunca iría en contra de la ecología, del patrimonio cultural, del pequeño comercio local, de la industria tradicional... no favorecería a las grandes empresas ni expoliaría el patrimonio “del pueblo” y, sobre todo, no alentaría el consumismo ni podría ver a las “clases altas” viviendo como reyes cerca de sus convecinos. Por eso en Cocentaina se pueden hacer cosas que no están permitidas hacer en Alcoy.