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miércoles, 9 de marzo de 2016

Cuatro informes técnicos exculpan a Sedano en las obras del Calderón



A mediados del mes de febrero, y a raíz de una denuncia del actual Ayuntamiento de Alcoy, el Tribunal de Cuentas citó a declarar (comparecerán el próximo 4 de abril) a siete componentes del anterior Gobierno municipal, del Partido Popular, por los sobrecostes en las obras del Teatro Calderón. Concretamente, deberán presentarse en el Tribunal el ex alcalde Jorge Sedano y los entonces concejales Amparo Ferrando, Rafael Sanus, Fernando Pastor, Javier Castañer, Santiago Botella e Ignacio Palmer. Todos ellos participaron en la Junta de Gobierno que el 22 de diciembre de 2008 aprobó el pago a Enrique Ortiz de algo más de un millón de euros por trabajos que más tarde se comprobó que no estaban hechos, que estaban duplicados o cobrados por encima del precio del mercado.


Quien haya trabajado en empresas constructoras que realicen obras para organismos oficiales conocerán el procedimiento: el organismo en cuestión saca a subasta pública una obra, las empresas constructoras presentan sus ofertas y tras estudiarlas los técnicos encargados, se adjudica a la que más convenga, ya sea por precio, duración, garantías, etc. La empresa adjudicataria empieza las obras y las va cobrando con certificaciones (facturas) que presenta a medida que va ejecutando las obras (como si fuese a plazos). Estas certificaciones las comprueban los técnicos del organismo oficial y dictan la orden de pagarlas o rechazarlas. Posteriormente, si son correctas, la administración efectúa el pago a la empresa constructora.  

Con este sistema, los políticos de la Administración se encuentran con las manos atadas (¡afortunadamente!) ya que si los técnicos cualificados ordenan el pago, no hacerlo supondría una denuncia por parte de la constructora por morosidad e incluso prevaricación y si lo pagan sin la aprobación correspondiente, les denunciarían por trato de favor, fraude y no se sabe cuántas cosas más.

Evidentemente, la aprobación de los pagos a Enrique Ortiz en la Junta de Gobierno del 22 de diciembre de 2008 contaba con el informe favorable de los técnicos. No podía ser de otra forma. Y así lo atestigua el Juzgado de lo Contencioso número 4 de Alicante cuando refleja en su sentencia que existían nada menos que 4 informes técnicos favorables (todos los que se hicieron) que avalaban el pago. Además, el Tribunal también refleja que se habría sobrepasado el plazo legal de cuatro años para poder reclamar (recordar que en 2011, dentro del plazo legal de reclamación, llegó a la alcaldía Antonio Francés, ¿por qué no denunció antes?). Por si fuera poco, esta resolución también fue refrendada por el CJC (Consejo Jurídico Consultivo) en dos ocasiones.


¿Por qué la izquierda alcoyana se empeña en culpar a los políticos del PP de los sobrecostes irregulares del Calderón a sabiendas de que son inocentes? Porque a usted o a mi se nos pueden escapar todos los vericuetos legales que las obras públicas llevan tras de si, pero cualquier político que ocupe un sillón en el Salón de Plenos los conoce al dedillo.

Acusan con el único objetivo de desacreditar al contrario político para sacar rédito electoral. Malgastan el dinero de los contribuyentes en juicios innecesarios de los que sólo ellos van a salir beneficiados  políticamente. ¿Gastar dinero público en beneficio personal no es corrupción?  Propaganda con cargo al erario público.  

El actual alcalde Antonio Francés y su equipo de gobierno, ante cualquier problema surgido en las escasas obras que han acometido en los últimos cinco años, siempre se justifican diciendo que han actuado siguiendo los informes de los técnicos municipales. ¿Ahora son buenos esos informes y cuando mandaba Sedano, no? Pues el puesto de técnico municipal no es político; se accede a él por oposición y los técnicos son los mismos que había entonces. ¿Acaso quieren cargarse a algún técnico municipal? ¿Por qué éstos aprobaron certificaciones irregulares? ¿Hicieron su trabajo bajando a la obra y comprobando que eran ciertas? Lo único cierto es que sus firmas irresponsables nos costarán a los alcoyanos más de un millón de euros. 



martes, 29 de septiembre de 2015

La recogida de basuras en Alcoy se realizará con motocarros



Intento no perderme el programa de debate que emite Radio Alcoy los miércoles a mediodía. Como muchos lectores ya sabrán, en este programa comparece un representante de cada partido político y hablan sobre dos o tres temas de actualidad que propone el moderador/a del programa.  Ya sé que parece un acto de masoquismo escuchar durante media hora a cinco políticos alcoyanos, pero ¿qué voy a hacerle?, me gusta oír lo que piensa cada uno y, ¿por qué negarlo? me río un buen rato  con sus opiniones.

Esta pasada semana trataban sobre los servicios de limpieza y sobre el nuevo contrato que debe firmarse próximamente (el actual apenas lleva ¡cinco años prorrogado!). Se habló  de la posibilidad de dividir el servicio en limpieza viaria y recogida de basuras; de municipalizar la limpieza viaria; de los maravillosos contenedores que jalonan nuestra ciudad y de los camiones que los recogen.


Fue la discusión sobre este último punto lo que más me impactó (o me hizo reír, como prefieran). Uno de los contertulios, no se exactamente si de Compromis o de Guanyar Alcoi (es difícil saberlo ya que parecen clonados), empezó a criticar los camiones que recogen los contenedores de las calles, tachándolos de auténticos mastodontes, difíciles de manejar, peligrosos al recoger los contenedores (que yo sepa nunca se ha producido ningún incidente; este buen hombre estará mejor informado) y que una vez se había subido a la cabina de uno de ellos (privilegios del politiqueo)  y que parecía “una nave espacial” por la cantidad de mandos que debía manejar el conductor. 
A cambio, proponía que siguiésemos el ejemplo de una ciudad de la provincia de Valencia que recogía desde hace un tiempo los contenedores con camiones pequeños, que les iba muy bien y que habían tenido que contratar a muchos parados de la ciudad para realizar el servicio.  Oyéndole, parecía que al otro 99,9% de las ciudades que utilizan el método tradicional les va mal.  Me hubiese gustado saber el nombre de este contertulio, pero se lo diré de todas formas: Señor X, es usted un LUDISTA.

¿Qué es el ludismo? En la Inglaterra de 1811, en plena Revolución Industrial y con la maquinaria moderna introduciéndose en las fábricas, surge un movimiento obrero denominado Ludismo (o Luddismo) que se opone a toda clase de tecnología pues, según su vertiente ideológica, ésta hace que el hombre pierda su capacidad laboral.  Su forma de actuar era sencilla: exigían al patrono la retirada de las nuevas máquinas. En caso de no hacerlo, entraban en las fábricas y las quemaban. La respuesta del gobierno inglés fue contundente (incluida la pena de muerte para 18 ludistas) y el movimiento empezó a extinguirse hacia 1817.


Esta corriente obrera se fue desplazando por Europa a medida que se extendía la Revolución Industrial y llegó a Alcoy diez años después. Tras numerosas protestas, el primer motín se produjo en marzo de 1821 cuando más de mil obreros atacaron varias empresas (sobre todo la Real Fábrica de Paños) y destruyeron 17 hiladoras con un valor de dos millones de reales. 

Al igual que en el resto de Europa, en Alcoy también se dieron cuenta de que luchar contra el progreso era una estupidez y el ludismo desapareció en pocos años aunque, como hemos podido comprobar, todavía quedan algunos políticos infectados. 

La verdad es que ni ellos mismos se creen  que un sistema de recogida de basuras como el que proponen,  puede ser rentable. Ni siquiera que funcione correctamente. Es pura demagogia y populismo. Creen que tratan con niños (“nave espacial”), juegan con las necesidades de la población (más puestos de trabajo) y el sentimiento de propiedad de las personas (al ser municipal, es de todos). La realidad es que, en el caso de que se municipalizase y se impusiese esta peregrina idea de los camiones pequeños, contratarían a amigotes o a gente de su partido para ampliar la plantilla del servicio y se colocarían ellos mismos en el consejo de administración de la nueva empresa municipal para cobrar sus buenas dietas y asistencias a juntas sin tocar bola. Y mientras tanto, los alcoyanos pagaríamos aun más por el servicio de basuras. Mucho más.


¿Cuánto? Por supuesto que no soy técnico en la materia, pero se manejar un cronómetro y éste me dice que los actuales camiones recogen entre 3 y 4 contenedores cada cinco minutos, o sea, más de 30 a la hora o más de 200 (tirando por lo bajo) en una jornada laboral de ocho horas.  ¿Cuántos podrían recoger con los camiones pequeños si tuviesen que poner y quitar los contenedores uno por uno? No se la respuesta exacta, pero con el tráfico de Alcoy y mientras van y vuelven de sus almacenes, dudo que repartiesen mas de 3 contenedores por hora. O lo que es lo mismo, diez veces menos que con los camiones actuales.  Para que el servicio continuase como ahora (igual de bien o de mal, como prefieran), deberían poner 10 camiones (o 5 y que trabajasen dos turnos) por cada camión “nave espacial” actual.

Y aquí me surgen varias preguntas: ¿están amortizados los camiones actuales como para deshacerse de ellos por las buenas? ¿Sería más barato el servicio (tal como dicen ellos) con 10 camioncitos y 10 asalariados por cada uno de los actuales? ¿Soportaría mejor el tráfico de Alcoy a 10 camiones pequeños dando vueltas o a uno “enorme”? ¿Genera más gases contaminantes y consume más gasoil un camión grande o 10 pequeños? Supongo que alguien me podrá contestar estas cuestiones.

Hace bastantes años, Alcoy contaba con una gran flota de motocarros. ¡Lastima habernos deshecho de ellos con lo bien que nos vendrían ahora para recoger los contenedores! Porque usar burros con alforjas sería maltrato de animales, ¿no?

  

lunes, 11 de mayo de 2015

Toni Francés, 4 años cumpliendo promesas



Mayo de 2011. Con el menor porcentaje de votos que el PSOE alcoyano ha conseguido  en cualquier tipo de elecciones en toda la historia democrática, Toni Francés supo maniobrar en los despachos y pactó con el resto de grupos políticos para derrotar al partido más votado por los ciudadanos y hacerse con la Alcaldía de Alcoy. Un rayo de esperanza para nuestra ciudad, ¡por fin! Empezaba así una legislatura difícil pero apasionante en la que la izquierda alcoyana debía demostrar que unidos durante cuatro años, podían conseguir el Alcoy que todos nos merecíamos.

Al principio se le achacó que la única labor que llevaba a cabo consistía en paralizar-anular-destrozar todos los proyectos que el anterior alcalde dejó pendientes. Pero, poco a poco, demostró que iba a cumplir con su programa electoral desde la primera a la última página. Cuatro años en los que ha solucionado de forma definitiva complicados problemas como el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el insufrible déficit de la contrata de los autobuses urbanos, optimizando hasta límites insospechados las líneas existentes y el nuevo contrato para la recogida de basuras, irresoluble hasta que llegó él.

Pero si por algo ha destacado ha sido por el cumplimiento del 100% de las obras públicas que prometió en su programa electoral, tanto las de su partido como las de sus socios de gobierno. Los cambios han sido tan profundos que, parafraseando a Alfonso Guerra, podríamos decir que  “a Alcoy ya no lo conoce ni la madre que lo parió”.

Les dejo unas fotos del antes y el después de varias zonas de la ciudad completamente transformadas tras el paso de Toni Francés por la Alcaldía. A la izquierda podrán ver cómo estaban hace cuatro años y a la derecha como están en la actualidad. Pueden pinchar en cada  foto para ampliarla y poder apreciar mejor los cambios.


Rosaleda.  Con el mínimo coste posible ha logrado consensuar (incluso con La Carrasca) una reforma digna, cumpliendo con la normativa vigente.



Entrada Sur desde la autovía. Urbanización de los 500 metros existentes entre el precioso puente sobre El Molinar hasta la nueva rotonda que agiliza y hace más seguro el tráfico en este punto. Destaca la portentosa iluminación instalada. 



Antigua Fundición de Rodes. Optimización de esta céntrica y degradada manzana con la construcción de un parque tecnológico, un centro vecinal, una sala de congresos, aulas educativas, etc., etc., etc.



Puente de San Jorge. Profunda rehabilitación que ha puesto en valor este icono alcoyano. En la actualidad se llevan a cabo pequeños trabajos que complementan la gran obra realizada.



CADA. Rehabilitación, ampliación y reapertura de este museo que ha revitalizado la cultura alcoyana. 



Parque empresarial de La Canal. Desechado el  peligroso y especulativo polígono proyectado, se ha aprovechado el terreno para crear un macro parque dedicado a la sostenibilidad de la naturaleza que ha creado más puestos de trabajo que la idea original.



Boulevard.  Urbanización de una auténtica vía verde donde han desaparecido los escombros y las malas hierbas, y  priman los peatones sobre los vehículos.



Chalets de la Fuente Roja. Construcción sostenible de aulas para la enseñanza de la naturaleza y otras dependencias. 



Calle Entenza. Sin costarnos un euro a los alcoyanos (íntegramente pagado por el Ministerio de Fomento tras arduas negociaciones) se ha logrado una remodelación que ha mejorado la luminosidad de la calle, facilitando el tránsito de los vehículos y la seguridad y comodidad de los viandantes. 



Antigua fábrica de los Monllor. Rehabilitación de esta degradada zona con la construcción de un complejo deportivo, auditorio, biblioteca, jardines, zonas de esparcimiento…



Nuevos juzgados. Raudo traslado de los juzgados a este majestuoso edificio con el añadido de haber recuperado de la Generalitat hasta el último euro que se gastó en su construcción.



Polígonos industriales. Dignificación y modernización de los polígonos existentes. Creación de la tan deseada zona industrial de Pagos y exhaustiva colaboración en el desarrollo del  polígono mancomunado de Muro. Además, la rehabilitación de las antiguas fábricas del Molinar ya aparece en todas las enciclopedias de arqueología industrial. 

Y no podíamos acabar la enumeración de los logros de la alcaldía de Toni Francés sin mencionar la obra por la que será recordado y por la que pasará a los anales de la historia alcoyana: los pipi-can instalados en tres parques de la ciudad. 


Ha quedado demostrado: Toni Francés siempre cumple sus promesas.


miércoles, 4 de marzo de 2015

La Carrasca quiere un mausoleo en la Rosaleda



El sainete de la Rosaleda continúa acumulando lamentables episodios. Desde la inicial altanería de Miguel Peralta hasta el “menfotisme” de Antonio Francés, la historia de esta emblemática plaza está plagada de confusiones, populismos, intereses políticos y cobardías. Y todos los desmanes cometidos los pagamos los alcoyanos el día de su construcción, en la actualidad y, mucho me temo que en el futuro.

Lo que iba a ser la necesaria remodelación de una plaza que se encontraba en un lamentable estado (sobre todo en su parte superior, destartalada y totalmente infrautilizada) con el añadido de la construcción de un parking, dotación fundamental para una zona eminentemente comercial, se ha convertido por el dichoso politiqueo de la izquierda local en general y de la Colla Ecologista La Carrasca en particular en una pesadilla que dura ya una larga década.


No podían permitir que el gobierno local del PP continuase saliéndose con la suya. Ya se habían negado con escaso éxito a la construcción del centro comercial Alzamora y del hotel AC y con el parking no podía pasar lo mismo. Primero propiciaron que los dueños de la floristería que había en la esquina inferior (¿alguien sabe porque no se permitió su reconstrucción?) aparecieran en todos los medios de comunicación locales quejándose amargamente por la injusticia cometida con ellos.

Luego denunciaron que al quitar los árboles de la parte baja habían acabado con el punto de reunión de las personas mayores del barrio, el auténtico “hogar del pensionista” del Ensanche. Fotos, entrevistas e incluso pancartas para que estos sufridos y utilizados jubilados aparecieran en los periódicos.

Y por último, tras meses de meticuloso estudio de las farragosas leyes autonómicas (¿de dónde sacan el tiempo y el dinero estos tíos?; ¿será porque tanto su tiempo como sus sueldos los pagamos entre todos?) encontraron un resquicio para poder denunciar la, ya por entonces acabada, obra ante la justicia. ¿El motivo? Que faltaban cuatro palmos de zona verde para cumplir con la normativa y que la entrada del parking tenía una diferencia de altura con respecto a la calle. Y yo me pregunto, ¿acaso los parques de la Font de l´Horta o la emblemática Glorieta no tienen diferencias de altura con las calles adyacentes? ¿Tan grave es este problema? Pues los alcoyanos los hemos disfrutado durante décadas y nos ha importado muy poco este “gravísimo” inconveniente.


Diez largos años que nos han costado un dineral a base de recursos jurídicos, pleitos, abogados, proyectos de remodelación, resoluciones contrarias de un tribunal que se encuentra en Valencia, lejos, muy lejos del problema… y todo para nada.

El último acto ya lo conocen: el avispado Francés, en un nuevo intento de alargar la agonía lo máximo posible para no tener que mojarse, creó un “comité” formado por técnicos municipales, asociaciones vecinales, sindicatos, políticos, empresarios…y La Carrasca, para redactar el último proyecto de remodelación, el definitivo, el que nadie podría rechazar ya que todas las partes implicadas participaban en él. El proyecto, como pueden ver en el plano de obra, es una burla, una repetición del anterior (éste ya es el sexto) quitando los caminos para poder llegar a los metros exigidos de zona verde.


Rápidamente, La Carrasca se ha opuesto (si se han enterado ahora, ¿en qué pasaban el tiempo cuando acudían al comité?) y lo ha vuelto a denunciar ante la justicia, Francés ha echado mano de los técnicos municipales para que se manifiesten a favor de la legalidad de la obra y EU, socios de gobierno de Francés, no lo olvidemos, han puesto en duda la profesionalidad de esos técnicos (el ambiente en el Ayuntamiento debe de ser fenomenal) y se han posicionado del lado de La Carrasca. Un divertidísimo sainete de Armando Santacreu si no fuese por el pastizal que nos cuesta todo esto.¿Creen que si esta obra estuviese en la Carretera del Molinar, en el Castellar o en la Font Dolça, por poner unos ejemplos, todavía estaría en los juzgados? Seguro que no. Pocos conocerían su existencia, ¿de qué serviría hacer ruido?  


Ni con seis proyectos de remodelación ni con diez: a la Carrasca, y por extensión a la izquierda alcoyana, no le importan ni las zonas verdes ni la accesibilidad para las personas discapacitadas; lo único que buscan es la demolición de los accesos del  parking y el cierre del mismo sin importarles el daño que ocasionarían al barrio ni la indemnización que habría que pagarle al concesionario del aparcamiento. Crear un “Belchite” alcoyano en el lugar más transitado de la población para que todos los votantes recuerden lo mal que lo hicieron los peperos. Un mausoleo en el que enterrar al enemigo político para poder perpetuarse en la alcaldía.


Dejémonos de chorradas. Aumenten las zonas verdes con decenas de maceteros y jardines verticales, dejen de darles la importancia que no tienen a ese grupúsculo de oportunistas de La Carrasca, que se autodenominan ecologistas pero que no pasan de tristes sandías y firmen un pacto de no agresión que impida que los alcoyanos nos gastemos ni un euro más en estupideces judiciales. ¿O acaso no se les ocurren mil sitios mejores y necesarios donde invertir el dinero? 


martes, 18 de febrero de 2014

¿Pagarán Sanus, Peralta y Sedano? Francés seguro que no



El populismo se ha instalado una vez más en la política alcoyana. Como si fuesen vulgares comentaristas de las redes sociales, el bipartito que nos gobierna se ha empeñado en querer pedir responsabilidades, económicas y administrativas, a los anteriores gobernantes por los gastos que sus (¿erróneas?) decisiones acarrearán a las maltrechas arcas municipales. Por supuesto, siempre relacionado con el parking de La Rosaleda, ese filón electoral que la izquierda alcoyana viene explotando desde hace una década. Al parecer, no ha existido en la historia de esta ciudad ninguna otra “metedura de pata” que merezca ser reseñada.

Desconocemos si al final presentarán querellas formales o si simplemente se quedarán en vacuos anuncios publicitarios en los medios de información locales. Al fin y al cabo, el objetivo electoral que se persigue está más que cubierto si el “pueblo” se enzarza en discusiones bizantinas acerca de este tema y provoca el deseado desgaste electoral en la oposición.


Tal y como reseñábamos antes, ¿sólo se ha causado perjuicio a los alcoyanos en el, a todas luces necesario, parking de La Rosaleda? Por supuesto que no. Y las noticias que están apareciendo estos días en los medios de comunicación así lo demuestran. ¿Son sabedores de que el Ayuntamiento deberá pagar 1.200.000 euros a un particular por una expropiación ilegal en la zona del barranco del Benisaidó? ¿O de que se deberán abonar 200.000 euros para regularizar la propiedad de la Placeta de Les Xiques y que los vecinos puedan disponer de sus viviendas sociales como les plazca? 
La primera de ellas data de un contencioso iniciado en 1989 cuando se construyó la Vaguada y la segunda de los primeros años de los 90 cuando el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) edificó las citadas viviendas. ¿Adivinan quién nos gobernaba entonces? El ilustre Don José Sanus. Y en la Delegación de Alcoy del IVVSA su querido amigo, el también socialista, Jordi Salvat (por cierto, ¡cuánto tiempo sin saber de él!). 



El alcalde Sanus fue un personaje muy querido en su día por la mayoría de los alcoyanos y aun hoy muchos le añoran. Quizá lo fuera porque se le taparon muchos casos conflictivos como los que ahora están apareciendo. Tampoco era tan difícil: no existía Internet y solo había dos medios de comunicación, Radio Alcoy y el periódico Ciudad, siempre favorables a su gestión. Vamos con algunos de esos “casos” que ya nos han costado un ojo de la cara:

- Plaza Miguel Hernández, remodelada a finales de los ochenta por la empresa que casualmente construyó posteriormente La Vaguada. Se rehizo en tres ocasiones porque al señor Alcalde, que vivía por aquel entonces en la casa del “Garden”, no le acababa de gustar cómo quedaba. La empresa constructora cobró las tres actuaciones, lógicamente.

- Muros y escalera del Polideportivo Francisco Laporta, diseñados y empezados a construir hasta en cuatro ocasiones. ¿La razón? Al entonces concejal de deportes, Paco Bustos, no le entraba por sus elitistas ojos. La constructora cobró sobradamente estas indecisiones de nuestro edil inflando el precio de la pista que se construyó, sin presupuesto previo, a la entrada del Polideportivo.


Aceras de la zona centro, realizadas en mármol de primera calidad y abujardadas hasta quedar como vulgar hormigón a los pocos meses de ser colocadas para evitar los numerosos resbalones de los viandantes. Quedó feo pero costó un riñón, como mármol de lujo que era.  

- Pies de las farolas “modelo Alcoy” ubicadas en todo el centro histórico, realizadas con el mármol preferido por el señor alcalde, el verde alga de una cantera gallega, aun a sabiendas de que la veta estaba agotada y que no se podrían reponer en caso de futuras roturas. Transcurridos unos pocos años ya no quedaban en pie ni la mitad. ¿Precio de cada pie de mármol? 425.000 pesetas (unos 2.500 euros). Se instalaron cerca de 100.

- Centro de transferencia de basuras, promovido y construido por Don José. Casi 20 años después de iniciado el proyecto, continúa cerrado y, salvo que cambien la legislación, así continuará por los siglos de los siglos. Su segundo de a bordo y concejal de Hacienda le abandonó por culpa de este conflictivo proyecto.


 - Sala Calatrava. A la segunda remodelación en apenas cinco años de la Plaza de España, parece que fue la vencida. El célebre arquitecto Santiago Calatrava accedió (cobrando una pasta, claro) a diseñar las entrañas de nuestra querida “bandeja”. Pasada más de una  década, continúa sin licencia de apertura por tener una escalera como la cuesta del Gurugú (esperemos que no ocurra un accidente de consideración en esta escalera porque tendríamos que pagar lo que no tenemos) y no tener accesos para discapacitados. Desde su apertura nos ha costado un riñón en reparaciones; a destacar la supresión de las luces en forma de casco de los suelos, realizadas en hierro fundido, en las que más de uno se dejó los tobillos y el sellado y posterior reposición de los vidrios del techo que no resistían los arcabuces del día del Alardo, amén de la posterior instalación de los equipos de megafonía y de la calefacción y del aire acondicionado no incluidos en el multimillonario proyecto de Calatrava. Aun hoy abundan las goteras y los desconchados.


- Puente de Calatrava entre el barrio del Viaducto y la zona Norte. Aunque no se llegó a ejecutar esta faraónica obra (hubiese costado más del doble del que quince años después acaban de inaugurar), el arquitecto/amigo del señor Sanus se llevó 100 millones de pesetas (600.000 euros) por una maqueta que debe de estar acumulando polvo en los almacenes municipales.

Podríamos continuar con las obras del ínclito Don José, pero vamos a pasar a nuestro siguiente alcalde, el señor Peralta. ¿Recuerdan sus primeros años? Los amantes de los deportes y los espectáculos seguro que sí. Por aquí pasaron las selecciones de fútbol en categorías inferiores, de hockey sobre patines, equipos de la ACB, tres salidas o llegadas de la Vuelta Ciclista a España, macroconciertos veraniegos que querían emular al de Benicasim… todo para que el nombre de Alcoy saliese en los medios de comunicación y se revalorizase. ¡Cuánto gasto inútil!


Pero si por algo se le recordará será por el parking de La Rosaleda, una obra necesaria a todas luces pero deficientemente ejecutada. ¿Tanto le costaba colocar cuatro palmos más de zona verde para que los chuchos de los vecinos pudiesen continuar haciendo allí sus necesidades? A pesar de que contaba en su día con informes oficiales que avalaban el proyecto, su cabezonería nos costará un dineral.

Y llegamos al anterior Alcalde, Jordi Sedano. Según los talibanes del grupo de sandías ecologistas que todos conocemos, el responsable de los más crueles delitos urbanísticos y medioambientales que recuerda nuestra ciudad. ¿Motivos? Los desconocemos porque todas las obras que suelen mencionar estos individuos…  realmente no se hicieron
En el hotel de la Font Roja perdimos una inversión de tres millones de euros sin que se llegara a poner ni un ladrillo; del polígono de La Canal se habló durante ocho años (incluso hay quien cree que el acuífero del Molinar ya está contaminado y todo) pero ni siquiera se dibujó un plano; del Boulevard apenas se realizaron un centenar de metros (y la verdad es que no quedó tan mal como dicen algunos) y de Serelles… ¿qué decir de Serelles? Pues que quebró (como muchísimas otras) la empresa promotora, la urbanización se quedó a medias y ahora se podrá acabar con el dinero de la fianza depositada, que para eso se  ingresa en las arcas del Ayuntamiento antes de empezar las obras. ¿Delito medioambiental? Si edificar a más de un kilómetro de la zona de reserva de un parque natural, en unos terrenos pedregosos salpicados de olivos secos se le puede llamar así… pues sí, delito medioambiental.    


De lo poco que hizo Don Jordi, lo más feo con diferencia (aunque desconocemos si ilegal) fue autorizar las viviendas de La Estambrera. No por el sitio, porque ya hay que tener mal gusto como para irse a vivir debajo de un puente, allá ellos, sino por el tema de las alturas. Hay que ser muy cerrado para no reconocer que el ático sobrepasa la altura del Puente de San Jorge, ¿tan difícil era haber llegado a un acuerdo con la constructora para que edificase una altura menos? ¿Qué pensará el señor Sedano cada vez que pasa a pie por este puente tan emblemático? No sabemos si al final mandarán derruir una planta, aunque, en este caso, creo que los alcoyanos nos libraremos de pagarlo.



Quien no nos costará ni un euro será el actual alcalde, Toni Francés. Suele decirse que quien no hace nada, no se equivoca. ¿Y qué ha hecho (y por lo que se ve, hará) el señor Francés? Pues eso: nada. Ni siquiera su deseado referéndum del calendario festero.  

miércoles, 2 de octubre de 2013

Alcoy se queda sin tecnología 4G… por ser demasiado pequeño



Telefónica ha comenzado la implantación del servicio de banda ancha móvil que permite la tecnología 4G en algunas zonas de Valencia capital. Su objetivo a medio plazo es complementar su servicio de banda ancha de fibra óptica que ya está en desarrollo en las tres capitales de la Comunidad Valenciana con este nuevo servicio y sus planes son que se extienda, aparte de a las tres capitales, a otros siete municipios, los de mayor población, de aquí a 2015. La operadora cifra la inversión para extender la fibra óptica y el 4G en 200 millones y estima que con esta nueva actividad se generarán 2.000 empleos.

¿Y cuáles son los diez municipios escogidos? Aparte de Valencia, Alicante y Castellón, contarán con este servicio innovador Elche, Benidorm, Torrevieja, Orihuela, Gandía, Sagunto y Torrente. ¿Y Alcoy? Pues tendremos que esperar; somos pequeñitos, muy, muy pequeñitos para que alguien invierta una millonada en traer la modernidad a nuestra olla.

Alcoy llegó a ser la quinta ciudad más poblada de la Comunidad Valenciana (muy cerca de la cuarta, Castellón) durante muchas décadas. Sin embargo, ahora, al menos diez ciudades nos superan, cinco de ellas en nuestra propia provincia. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

 
A las personas nos encanta la naturaleza, los bellos paisajes, el aire limpio y la calma. Sin embargo, muy pocos habitan en la selva del Amazonas, en lo alto del Himalaya, en las playas de Angola o cerca del pico del Teide, zonas que cumplen a la perfección con las anteriores premisas. ¿Por qué? Pues porque el trabajo escasea y la gente necesita comer. En Alcoy sucede algo similar.

Décadas de mediocres políticos nos han llevado a tal punto de indefinición que nadie en la actualidad sabe hacia dónde se encamina la economía de nuestra ciudad. Fuimos y queremos seguir siendo industriales, pero nos da miedo construir polígonos y proyectamos diminutos parques tecnológicos solo aptos para pequeñas empresas de juguete; nos gustaría ser la capital comercial de la comarca, pero odiamos los parkings, los centros comerciales y hasta el McDonald’s; queremos crecer con el turismo pero sin construir hoteles ni campos de golf y cerrando el acceso a nuestros parques naturales cuando aumenta la afluencia de visitantes; no nos gusta ver que los alcoyanos se van a vivir a poblaciones vecinas pero ponemos el grito en el cielo cuando aquí se construyen las urbanizaciones que demandan para poderse quedar. Resumiendo: no tenemos ni idea de qué queremos hacer ni qué camino tomar para mejorar económicamente. Y así no sólo es imposible crecer sino que cada vez nos hacemos más pequeños.


Y lo peor de todo es que estoy seguro de que la mayoría de los alcoyanos saben perfectamente lo que quieren, tener un buen trabajo y no acaban de comprender las razones por las que otras poblaciones ponen muchas menos trabas al crecimiento (consiguiendo empresas y habitantes) y aquí cualquier proyecto es un atentado contra el medio ambiente.     

En Alcoy, un pequeño grupúsculo de sandías ha logrado imponer su voluntad al resto de la población, con el apoyo de los medios de comunicación locales que los engrandecen y aprovechándose de la cobardía de nuestros políticos, sean de un bando o del otro, que les temen. Son personajes que se dedican a la docencia, a la sanidad o que pertenecen al nutrido colectivo de funcionarios, con mucho tiempo libre para “opinar” en Internet, acudir a manifestaciones y pleitear en los juzgados contra nuestro Ayuntamiento o la Generalitat, a los que les importa muy poco que las empresas ni siquiera se planteen venir a nuestra ciudad. Total, el sueldo lo tienen asegurado: se lo pagamos entre todos.
 
Seguro que algunos opinarán que, ¡total, ¿para qué queremos el 4G?! Efectivamente, podremos vivir sin este servicio, al igual que podíamos vivir sin autovía o sin una línea de tren decente. Pero si no espabilamos, decidimos (sin hacer caso a los agoreros) qué futuro queremos y nos ponemos manos a la obra ¡ya!, continuaremos haciéndonos pequeñitos. Y eso, en la mayoría de las ocasiones, no es ninguna ventaja.   

jueves, 21 de febrero de 2013

La Española y La Canal: una jugada maestra de Antonio Francés



¡Mira que hemos criticado veces a nuestro Alcalde en este blog! Y que conste que no nos arrepentimos porque méritos había hecho para ello. Pero en esta ocasión no podemos hacer otra cosa que reconocer su mérito y quitarnos el sombrero ante la jugada maestra que ha realizado. ¡Enhorabuena, Don Antonio!

Sabida es por todos la necesidad de suelo industrial en Alcoy. Y el mejor suelo (más bien el único) que podemos encontrar en nuestra intrincada orografía es el que se ubica en la zona de La Canal: una gran extensión de terreno llano, bien comunicado por la autovía, relativamente cerca del puerto de Alicante y del aeropuerto del Altet y, en un futuro, esperemos no muy lejano, con un enlace ferroviario hasta Villena y de ahí, al resto del mundo.


Esto ya lo sabía nuestro anterior Alcalde, Pepe Sanus, que fue el primero que habló de esta posibilidad. Sin embargo, Don José cayó en desgracia y tanto él como su proyecto desaparecieron del panorama alcoyano hasta que el nuevo gobierno del PP decidió revitalizarlo. Curiosamente, fue en ese momento (y nunca antes) cuando la “progresía” alcoyana se dio cuenta de que el polígono sería perjudicial para nuestro principal acuífero, el Molinar. La historia a partir de entonces ya la conocen: el PP pugnando por construir el que denominaron “parque empresarial de la Canal” y la izquierda negándose con apocalípticas razones del tipo “moriremos de sed porque envenenarán el agua para siempre”.

¿Y el PSOE? ¿En qué lado del cuadrilátero se colocó? Pues como cabía esperar (y en contra de su opinión inicial y de cualquier razonamiento lógico) se posicionaron junto a los “ecologistas-sandía” en contra del entonces todopoderoso PP con la intención de desgastar al partido en el poder.

Pero ya saben que todo cambia en esta vida y hasta lo imposible se puede hacer realidad: con los resultados electorales más penosos de la historia, el PSOE, y con él Antonio Francés, tuvo la posibilidad, tras las últimas elecciones municipales, de alcanzar la Alcaldía. ¡Y vaya si la aprovechó! Pactó con el Bloc, con EU...y porque no había más partidos y prometió y firmó todo lo que le pusieron delante: el fin de La Canal, de Serelles, del hotel de la Font Roja, del Boulevard... lo que fuese con tal de alcanzar la ansiada Alcaldía. ¡Y después ya veremos!

Pasada la primera euforia, pronto se dieron cuenta de que el problema del suelo industrial continuaba ahí y la pregunta que (suponemos) se hizo Antonio Francés fue la siguiente: ¿cómo construir el polígono de La Canal haciendo creer a nuestros aliados y a la población en general que nos oponemos a ello? Un dilema solo apto para un genio político y que Antonio Francés ha solucionado con nota.

Lo primero, conseguir que alguien que no fuese del PP moviese el cotarro. ¿Y quien mejor que el propietario de unos terrenos sin valor a menos que se realizase el polígono? Además, le sonrió la fortuna ya que ese propietario lo era a su vez de una empresa muy querida por los alcoyanos: La Española, Y eso pesa mucho porque no es lo mismo que salga en los periódicos el dueño de una pequeña textil, un transportista o un concesionario de coches, por poner unos ejemplos, y diga que si no se hace el polígono, se va de Alcoy que lo diga el señor Alberola con sus más de 200 puestos de trabajo y su prestigio como empresa detrás. Solo con esta amenaza velada, muchos alcoyanos de izquierda ya cambiaron su opinión respecto a La Canal.  

La segunda fase estaba clara: que esa empresa preparase un proyecto (muy apetecible para todos) en el que demostrase su interés por sacar su actual fábrica de la zona norte de Alcoy y aprovechando la ocasión, unificar sus instalaciones trayendo sus fábricas de Sevilla hasta La Canal con los consiguientes beneficios económicos y laborales que ello conllevaría.    


Luego, y ante la magnitud que ya suponía este proyecto, presentar ante la Generalitat Valenciana una solicitud para que ésta lo declarase como Actuación Territorial Estratégica (ATE) y a partir de ahí, presionar al PP para que lo aprobase en Valencia. ¿Por qué? Pues porque la aprobación de este tipo de actuaciones supone que el proyecto pasa a manos de la Generalitat escapando del ámbito municipal y pasa por encima de cualquier PGOU o de la oposición de cualquier político o asociación que se ponga por delante. Por supuesto, la Generalitat lo ha aprobado: ¡a ver quien se niega a crear 700 puestos de trabajo con la que está cayendo por culpa de las manías de unos ecologistas!

A partir de la construcción de este proyecto, ¿cómo negarse a que se instalen otras empresas en La Canal? Objetivo cumplido: polígono de La Canal construido porque me han obligado “los de arriba”. ¡Bien, Don Antonio!


Otra cosa no tendrá, pero que se mueve como pez en el agua en estas disputas políticas, nadie se lo puede negar. Primero se cargó  a todo aquel que le pudiese hacer sombra dentro del PSOE local, ya fuese Amando Vilaplana, Patricia Blanquer o Carles Esteve... Incluso supo cambiar de bando y dejar en la estacada al entonces Secretario General del PSPV, Jorge Alarte, en las elecciones que perdió con Ximo Puig.

Luego, ya sin oposición interna, se presentó a las elecciones municipales consiguiendo el mayor fracaso electoral cosechado nunca por el PSOE. Pero no se amilanó y aprovechando la mayoría simple del entonces Alcalde Jorge Sedano, pactó con el Bloc y EU para descabalgarlo del poder y convertirse en nuevo Alcalde.

Quitarse de encima al “vicealcalde” Carbonell junto con todo  su partido fue sencillo: su soberbia, su prepotencia y su ignorancia política propiciaron que se metiesen directamente en la boca del lobo. Y Francés, encantado, dejó que se enfangasen hasta que les dio el golpe de gracia. Luego, contempló complaciente cómo se desmembraba el PP alcoyano desapareciendo con ello un poderoso rival en el Ayuntamiento

Ya solo le queda como “compañero de viaje” Paco Agulló. ¿Cuánto tardará en recordarle aquella promesa de que si se aprobaba La Canal abandonaría el gobierno municipal? Yo, de Paco, evitaría que se me aproximase por la espalda.


Con apenas siete concejales, Alcalde sin que nadie le tosa. Aprovechará el pánico ancestral de la izquierda a que mande la derecha para que le presten sus votos cuando lo necesite y tirará mano de los votos de la derecha cuando tenga que aprobar cualquier cosa que desagrade al resto de la izquierda. Y nadie se atreverá a presentarle una moción de censura por miedo a que el remedio sea peor que la enfermedad.  

Lo dicho, nos quitamos el sombrero. A partir de ahora, “Toni” pasa a la historia. Llega Don Antonio Francés.  

(Caricatura de Kikelin)

miércoles, 13 de febrero de 2013

Las demagógicas lecciones de economía del Alcalde Francés

 

Tras la reciente ruptura de nuestro particular tripartito, el Alcalde de Alcoy y líder  socialista, Antonio Francés, parece que ha decidido pasar a la acción e iniciar una especie de “huida hacia adelante” cargada de demagógicas propuestas.

Primero anunció a bombo y platillo que el propio Ayuntamiento se iba a encargar de pagar las nóminas adeudadas a los trabajadores del autobús urbano pertenecientes a la empresa privada TUASA. Resulta cuanto menos curioso que presidiendo el consistorio alcoyano, principal deudor de la empresa con más de un millón de euros de “pufo” y primera causa de que ésta no pudiese pagar a sus trabajadores, se enfundase las mallas de Robin Hood y decidiese robar a los “ricos” para dárselo a los “pobres”. Como finalmente TUASA accedió a pagar las nóminas atrasadas, nunca sabremos si la idea del Ayuntamiento de pagar directamente a los trabajadores es legal o no, aunque personalmente me inclino por lo segundo.

 
Acto seguido tuvimos el honor de escuchar de labios del Alcalde que, fruto de un intenso trabajo de investigación y auditoría, había recuperado no sé cuántos millones de euros que cobró de más el constructor Enrique Ortiz (lagarto, lagarto para la progresía alcoyana) en las obras del Calderón y que la rescisión del contrato del Boulevard era un hecho por incumplimiento de contrato por parte del empresario alicantino. Con respecto a todo esto, aclarar que los políticos, aunque sea el mismísimo Alcalde, ni autorizan los pagos ni dan el visto bueno a las obras ejecutadas por las empresas constructoras. Son los técnicos encargados de supervisar las obras, en este caso técnicos del propio Ayuntamiento pagados con el dinero de todos los alcoyanos, los que lo hacen. ¿Acaso insinúa Francés que nuestros técnicos municipales firmaron certificaciones de obras que no estaban hechas y de otras por partida doble? Pues yo no he escuchado en ninguna parte que se haya presentado denuncia contra ellos en el juzgado de guardia, si es que sospechan que las firmaron en connivencia con Ortiz o que los hayan despedido, si creen que lo hicieron por pura negligencia. Tanto en un caso como en el otro y de ser cierto lo que dice el señor Alcalde, los alcoyanos habríamos perdido todo ese dinero. Alguien tendrá que responsabilizarse, ¿no?   

Por cierto, ¿recuerdan las críticas de la entonces oposición a los gastos desmesurados en servicios jurídicos en los que incurrió el anterior alcalde Jorge Sedano? Pues créanme que serán una broma al lado de lo que costará defenderse del ejército de abogados de Enrique Ortiz.


Pero lo mejor estaba por llegar. Francés ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca a su populismo y ahora resulta que va a rebajar el recibo de la recogida de basuras en un 75% (de 88,84 euros a 26,65) a las familias que ingresen menos de  9.742 euros anuales entre todos sus miembros.   

En un principio, la medida parece justa: en estos difíciles momentos resulta necesario ayudar a los que peor lo están pasando pero, ¿a quién favorece realmente esta medida?

Hagamos unos números: 9.742 euros anuales significan unos ingresos mensuales de apenas 695,85 euros. O sea, unos ingresos mínimamente superiores al salario mínimo interprofesional (SMI) fijado durante 2012 en 640,41 euros. Este SMI apenas lo cobra un 5% de los trabajadores españoles y suele pagarse a jóvenes que encuentran (cosa difícil últimamente) su primer empleo ¿Cuántos hogares alcoyanos ingresan solamente un sueldo equivalente al SMI? No dispongo de cifras, pero dudo mucho que sobrepasen las cien. ¿Tanta publicidad y ruido mediático para favorecer a tan pocas familias?
(¡Ojo! Sé que muchas familias no disponen en la actualidad de ningún ingreso. Pero en esos casos, lo justo no sería rebajarles el impuesto sino quitárselo directamente: ¿con qué dinero lo van a pagar sino?).     


Pero la demagogia llega más lejos. Imaginen una familia de cuatro miembros cuyo cabeza de familia ni siquiera llegue a mileurista y se quede con unos ingresos de 800 euros mensuales. Sobrados, desde luego, no van a vivir, pero la basura la pagarán como quien cobre 5.000.

Ahora pongamos otro ejemplo: el de una persona que vive sola y que cobra 695 euros al mes. Por la mínima, pero podrá acogerse a la rebaja del Rey Mago Francés. ¿Quién cree que pasará más apuros para llegar a fin de mes? ¿El que cobra 800 euros para mantener a cuatro personas o el que ingresa 695 para una sola? Pues nuestro Alcalde está convencido de que el segundo lo pasa peor y por eso le rebaja la basura.

Y cuando vaya a pagar su  recibo íntegro, acuérdese de su vecino del quinto, ese que trabaja en negro y que se pasea con un BMW. Si, ese pagará una cuarta parte de lo que paga usted.


Ayudar, ayudará a muy pocos, pero la publicidad que ha conseguido potenciando y reforzando las políticas sociales y reduciendo la carga fiscal de la población” no tiene precio.