sábado, 6 de febrero de 2010

Con el C.D. Alcoyano no se juega, señor Botín



Todo eran sonrisas y parabienes. La euforia reinaba en la sala. Y no era para menos: la entidad financiera más importante de España, el Banco de Santander, presentaba unos resultados anuales que se podrían catalogar como de ciencia ficción. En plena crisis económica y financiera, con los principales bancos mundiales quebrados o apoyados descaradamente por los gobiernos de sus países, la joya de la banca española alardeaba de haber aumentado sus beneficios durante el año 2009.

Los números marean: 8.943 millones de beneficios, un 0,7% más que el año anterior; reservas de 2.587 millones por si las cosas se tuercen en el futuro; la tasa de morosidad en el 3,4% (cuando la media del sector sobrepasa el 5%); aumentos desmesurados tanto de cifra de negocios como de beneficios en el Reino Unido y Brasil…

Emilio Botín, Presidente de la entidad, no cabía en si de gozo durante la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados. Todo iba sobre ruedas; todo eran sonrisas y guiños de complicidad. Las preguntas de los periodistas económicos resultaban sencillas de contestar con las espaldas cubiertas por esos resultados espectaculares. Todos esperaban que en la sesión bursátil que acababa de empezar, las acciones se dispararan tal como mandaban los cánones…


Y, sin embargo, todo se torció con aquella maldita pregunta que pilló algo desprevenido a Don Emilio: ¿cree que los problemas económicos de Grecia y España son similares?
El señor Botín no lo dudó ni un segundo. Su contestación sonó nítida y clara: “comparar la distancia económica entre España y Grecia es como comparar al Real Madrid con el Alcoyano”.

Caras de sorpresa entre los periodistas presentes. Rumores, cuchicheos, nervios, prisas, carreras… Los asistentes sabían que don Emilio había cruzado el umbral. Que aquello se podía pensar, pero no decir. Que Don Emilio había metido la pata. Que con el C.D. Alcoyano no se juega… Que el desastre, en definitiva, estaba servido.
En el día de la presentación de unos magníficos resultados, todos los socios y simpatizantes del C.D. Alcoyano, vendieron sus acciones del Banco de Santander. El resultado fue demoledor: sus acciones bajaron cerca de un 10%.


Afortunadamente para el banco, y ante el riesgo evidente de quiebra, la directiva de nuestro querido club salió en su auxilio con un breve comunicado de prensa:

“El Club Deportivo Alcoyano quiere agradecer públicamente al Sr. Emilio Botín-Sanz de Sautuola García de los Ríos, presidente del Banco Santander, que en sus declaraciones realizara un símil futbolístico y se acordara de nuestro Club, aunque nos hubiera gustado que hubiera sido en otro contexto comparativo, siempre es de agradecer y es un orgullo que el Sr. Botín le viniera a la mente el nombre del Alcoyano”.

Y acto seguido, decidieron mandarle un carné de Socio de Honor del club.

Poco a poco, a los inversionistas del CDA se les fue pasando el agravio y, tímidamente, empezaron a comprar algunas acciones del banco, salvándolo de su desaparición. Faltó “el canto de un duro” para que ocurriese.


Lo menos que se puede esperar (para completar el desagravio con la afición) es que la entidad cántabra puje por llevar su publicidad a las camisetas de nuestro C.D. Alcoyano al igual que lo hizo con los bólidos de Fórmula 1 de Ferrari.
Aunque en este caso, mucho nos tememos que no le va a salir tan barata la operación. Esto le costará mucho más. Que a los alcoyanos nos cuesta mucho “baixar del burro”.

viernes, 22 de enero de 2010

Nuestro Francisco da el cante en FITUR




Los alcoyanos siempre nos hemos sentido orgullosos de los cantantes reconocidos que han nacido en nuestras tierras. Sin querernos remontar demasiado en el tiempo, ¿quién no conoce a Camilo Sesto, a Francisco o a Ovidi Montllor?

Lógicamente, nuestro mercado local no da para mucho y todos tuvieron que “emigrar” para alcanzar la fama. Ovidi partió hacia su “segunda casa”, Barcelona, Camilo primero recalo en Madrid para, mas tarde, partir a Miami para hacer las “Américas” (por cierto ¿alguien tiene noticias suyas últimamente?) Por ultimo, Francisco fijo su residencia (en mayor medida) en la capital de nuestra comunidad, Valencia.

El caso que nos ocupa hoy tiene que ver con éste último artista y con la actuación que efectuó el miércoles 20 de enero en el marco de la feria internacional de turismo, FITUR, que se ha celebrado en Madrid.


Francisco fue el invitado especial de la Diputación de Valencia para amenizar el cóctel que ponía colofón al día de la institución provincial en FITUR. Desconocemos si nuestro cantante está pasando por un mal momento o si tuvo que esperar demasiado tiempo su intervención sentado en la barra del bar, pero su actuación no dejó a nadie indiferente.

Parece que le tenia ganas a los políticos allí congregados y no perdió el tiempo con disimulos. Empezó con comentarios irónicos sobre el poco público congregado (los que estaban en el cóctel, ¿o creía que acudiría medio Madrid?) y rápidamente pasó a increpar a cualquiera que se le ocurriera cuchichear con el de al lado: "Es una cuestión de respeto. Estamos en un concierto y quien quiera que se vaya al bar", se atrevió a decir micrófono en mano. Incluso interrumpió algunas canciones para exigir silencio al público. Tampoco dejo que se fumase en el local (riño a varios asistentes) a pesar de que estaba permitido.



Pero “lo mejor” estaba por llegar. Antes de empezar su último tema (como no podía ser de otro modo, el Himno de la Comunidad Valenciana), Francisco se decidió a sacarse la espina que tenía clavada desde hace más de medio año. Dirigiéndose directamente a nuestra paisana y Consellera de Cultura, Trini Miró, que estaba deleitándose con su actuación en primera fila, Francisco explotó: "En 1982 grabé el tema del que más orgulloso estoy y con el que he llevado a la Comunidad Valenciana por todas partes. Sin embargo, en el centenario del Himno no me buscasteis a mí, sino a Plácido Domingo” (se estaba refiriendo a la grabación que realizó en mayo pasado el famoso tenor junto a la orquesta de la Comunitat Valenciana y el Cor de la Generalitat del himno de la Comunitat, con motivo del centenario del estreno de esta pieza). “Esa espina la tengo clavada. Consellera, a ver si me llamáis para el Palau de les Arts”.




Como pueden comprobar, a la hora de pedir trabajo, desconoce el significado de la palabra vergüenza. Para argumentar su “petición”, Francisco recordó que es “simpatizante del PP” y que lo dice siempre sin ningún tipo de complejos (¿y por qué tendría que tenerlos?, me pregunto. Cada cual puede elegir la opción política que quiera. Lo que esta feo es decirlo delante de los políticos para hacerles la “pelota”), para acabar reconociendo que las siglas socialistas “no le congratulan”.
Había que ver la carita que ponían todos los mandatarios presentes. Bochorno, creo que es la palabra adecuada.


Acabado el mitin, Francisco entonó nuestro Himno, no sin antes “invitar” a subir al escenario al Presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus y a la Consellera de Cultura. Nuestra Trini (siempre tan alegre y dicharachera ella) se sumó rápidamente a la fiesta, pero había que ver la cara que ponía el señor Rus. Y eso que don Alfonso siempre se ha distinguido por su afición a subirse a los escenarios. Me temo que Francisco hará pocos “bolos” este año.



Esta metedura de pata no debería empañar su larga y exitosa carrera musical, pero les aseguro que Francisco recordará este día para siempre: ha ofendido a sus políticos amigos (los del PP) y ha acabado de enemistarse con “los otros” (los del PSOE), aparte de protagonizar un espectáculo lamentable ante todos los asistentes. Lástima de voz hermosa y potente que se puede haber perdido.

jueves, 7 de enero de 2010

La Policía Local de Alcoy y la Cabalgata de los Reyes Magos



Peligrosas las declaraciones que ha hecho el concejal del PSOE Jordi Martínez en relación al dispositivo de seguridad de la pasada Cabalgata de los Reyes Magos.

Recordemos que, debido a los inminentes despidos de nueve trabajadores interinos del Ayuntamiento, tanto los componentes de la Policía Local como los de la brigada municipal de obras, se negaron a realizar horas extraordinarias en los días centrales de las celebraciones de Reyes, o sea, día 4 con el Bando Real y día 5 con la Cabalgata.



Jordi Martínez ha señalado que "se notó la escasa presencia de agentes por las calles de Alcoy, aunque, afortunadamente, no hubo hechos destacables que pusieran en peligro la seguridad en la celebración”. Añadiendo que “el gobierno del PP no puede permitirse el lujo de andar sobre la cuerda floja en materia de seguridad. Ahora podríamos estar lamentándonos de cosas que hubieran podido ser evitadas con el diálogo y la negociación".
También critica que durante el Bando hubiera miembros de Protección Civil y de una empresa privada contratada por el Ayuntamiento para suplir las bajas de los Policías Locales. ¿Y qué quería que hiciesen?



Con estas declaraciones, aunque él crea que está defendiendo al colectivo de la Policía Local, la realidad es que les ha hecho un flaco favor.

Primero porque, a pesar de lo que diga el señor Martínez, apenas se notó la ausencia de efectivos. Bueno, si. En lugar de aparecer 10 agentes con sus motos inmaculadas al principio de la Cabalgata, aparecieron “sólo” 5. Eso que nos ahorramos; nosotros y el medio ambiente.

Segundo: si apenas se notó su ausencia y si, según el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, Nacho Palmer, la seguridad no estuvo comprometida en ningún momento ¿para qué se pagaron horas extras en pasadas ediciones? (Hay que recordar, según algunas fuentes, que cada hora extra sobrepasa los 30 euros, aunque este hecho no está confirmado).


Y tercero: si la razón la llevan desde la oposición y se corrió algún peligro, el tema es aún más grave. La Policía Local tiene el derecho (como cualquier otro trabajador) de reivindicar lo que crea en justicia, pero nunca incumpliendo con su obligación, que no es otra que la de garantizar la seguridad ciudadana. Si es verdad que se corrió algún peligro, ellos (que son quienes más conocen este tipo de situaciones) lo sabrían con anterioridad. Por lo tanto, su negativa a efectuar horas extras se situaría al borde de la irresponsabilidad. ¿O acaso pensaron que se suspendería la Cabalgata?

Se mire por donde se mire, Jordi Martínez, creyendo que con sus críticas perjudicaría al Partido Popular, ha puesto al pié de los caballos a los miembros de la Policía Local.


¿Creían que iban a evitar el reajuste en la plantilla del Ayuntamiento con su negativa a efectuar unas cuantas horas extras?

Todos nos lamentamos de los recortes de personal del Ayuntamiento de Alcoy. En las actuales circunstancias, cualquier pérdida de un puesto de trabajo es un drama. Ahora bien, desayunamos, almorzamos y cenamos con expedientes de regulación de empleo, despidos procedentes, improcedentes y cierres de empresas, ¿por qué en los organismos públicos no puede suceder lo mismo?

Tanto las empresas privadas como los ciudadanos de a pié, nos apretamos el cinturón en las actuales circunstancias. Evitamos gastos e intentamos alargar el presupuesto hasta límites insospechados. Incluso efectuamos trabajos que antes pagábamos para que nos los hicieran (pintar el pasillo de casa, limpiar la escalera comunitaria, arreglar un enchufe o un grifo...) con tal de sortear la dichosa crisis. ¿Por qué en el Ayuntamiento no pueden hacer lo mismo? ¿Acaso el dinero que gastan no lo pagamos entre todos? Ellos son los primeros que tienen que recortar gastos. Pero que no paren con el despido de los nueve pobres interinos. Que continúen con el ejército de asesores que tiene la Alcaldía. O con los numerosos altos cargos que pululan por el Ayuntamiento. Rentabilicen nuestro dinero.

PD. Por cierto, los de la brigada municipal de obras parece que se reivindicaron de otra forma: con una “huelga a la japonesa”. Con su afán por dejar limpias las calles, en varias ocasiones tuvieron que frenar para no adelantar al último Rey de la Cabalgata. Muy bien por ellos.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El día más feliz de Amando Vilaplana


¡Por fin! ¡Todo llega en esta vida!

Pronto podrá librarse de esas pesadillas en las que un desastre natural echaba por tierra la obra de su vida. Ya no tendrá que volverse a preocupar por errar una vez más en la fecha de la inauguración. Se acabaron las falsas ilusiones, las excusas baratas y las decepciones. Adiós al eterno régimen para salir guapo en la foto.

Al fin llegó el día: el 3 de diciembre se inaugura el tramo de Alcoy de la autovía de las comarcas centrales. Y nada menos que para la ocasión, acude el Ministro de Fomento. ¡Qué ilusión! ¡Estar al lado de José Blanco cuando corte la cinta!


Próximo a cumplir el medio siglo, Amando Vilaplana Gironés nació en Alcoy. Administrativo de profesión, su carrera empezó como sindicalista, afiliándose con 17 años a la UGT (en los albores de nuestra democracia). A los 22 años, en 1982, se afilió al PSOE, presentándose por primera vez a unas elecciones locales en 1983, saliendo elegido concejal (tampoco es de extrañar, puesto que el PSOE sacó 18 concejales, casi la lista entera ¡qué tiempos aquellos!).

Eran días de “vino y rosas” para los socialistas alcoyanos. El todopoderoso Pepe Sanus barría elección tras elección (en 1987, 15 concejales, en 1991, 16 ediles) y Amando Vilaplana se perfilaba como su sucesor en el cargo (al menos, eso le decían sus allegados).

En 1995 las cosas se empezaron a torcer. En el Ayuntamiento, el PSOE apenas sacó 11 concejales, pasando a depender de los ediles de EU para poder gobernar. Al mismo tiempo, en la Generalidad un tal Eduardo Zaplana se hacía con el poder, cerrando el grifo de los proyectos faraónicos en Alcoy que hasta entonces habían sufragado los gobiernos de Joan Lerma.

Sin embargo, lo peor estaba por llegar. En las elecciones locales de 1999, el PP fue el partido más votado y estuvo a punto de conseguir la mayoría absoluta. El PSOE, para mantener el poder pactó con los dos grupos de izquierda que también obtuvieron representación (Esquerra Unida y los escindidos de Nova Esquerra).
Sanus, hay que reconocerlo, no era muy dado al diálogo y los pactos. Llevaba cuatro años perdiendo protagonismo coaligado con EU y, ahora, tuvo que cederlo más aún al pactar con dos grupos políticos distintos.


Poco le duró. Un año después, sus “amigos” provocaron su dimisión, tanto como Alcalde como de su cargo como Secretario General de la Agrupación Local Socialista. (El motivo “no oficial” que adujeron “fuentes bien informadas” fue la apropiación de un cuadro perteneciente a los fondos del Ayuntamiento. ¡Qué paradoja! Con todo lo que “cayó” y que al final fuese un cuadro el que causara su desaparición de la vida política alcoyana).
Realmente, desconocemos que fue lo que provocó que la izquierda alcoyana regalase de esa forma el poder a la derecha. Doce años de arrepentimiento… y lo que les queda.

Durante esos 17 años, Amando pasó por las concejalías de fiestas (qué castillos de fuegos artificiales pagaba Cubiertas, ¿verdad Amando? Bueno, fuegos artificiales y otras cosas, aunque eso lo sabe mejor tu jefe de entonces, Pepe Sanus), seguridad ciudadana y policía, para acabar en la concejalía en la que más “éxitos” tuvo, tráfico (aún se recuerda su apodo, “Armando jaleo” debido a los cambios constantes en las direcciones de las calles, aunque creo que si no hubiese tardado cinco largos años de atascos en darse cuenta de que en la Vaguada y en Entenza cabían tres carriles, se le recordaría con algo más de cariño).

Tras la debacle de la izquierda en el año 2000, Amando fue elegido Secretario General de la Agrupación Local y portavoz socialista en el Ayuntamiento de Alcoy.
Se presentó como alcaldable en las elecciones de 2003. Sin embargo, su campaña electoral no llegó a cuajar: sus críticas a la gestión del tráfico rodado no acabaron de ser comprendidas por la ciudadanía. Igual es que recordaban su paso por la Concejalía. Y no ayudó mucho el que se escudara en los ancianos para criticar el reciente cambio de la iluminación de las calles (bombillas de bajo consumo anaranjadas). Pero, sobre todo, fue su carisma el que le hizo fracasar: siempre no a todo, malas caras, críticas, enfados, mal humor…
Tampoco tuvo suerte en las elecciones generales de 2007. A pesar de ganar Zapatero a nivel nacional, a Amando le colocaron como número 7 por la provincia de Alicante… y no salió.


Cuatro años más en la oposición fueron suficientes para que Amando tuviera claro que su futuro político estaba lejos de Alcoy y en las elecciones de 2007 pasó el poder local a Patricia Blanquer (buena elección, Amando) y logró presentarse a las Cortes Valencianas donde, esta vez si, fue elegido diputado.

Supongo que debido a su relación con las cuatro ruedas de su etapa como concejal, desde que empezó la construcción de los tramos pendientes de la autovía central, Amando Vilaplana fue el encargado, por parte del Ministerio de Fomento, de transmitirnos los avances que se iban realizando. Todo un honor.

Plazos, plazos y más plazos. Primero, acabaría antes de finalizar 2007. Luego (debido a “imprevistos surgidos” y “al mal tiempo”) que lo haría a lo largo de 2008. La siguiente fecha (más “imprevistos”) fue para la primavera de 2009 y aquí, Amando, se lució: a principios de abril (justo cuando surgió la polémica del Molinar) nos dijo que se inauguraría en mayo. Un mes después, tuvo que rectificar y alargarlo hasta después del verano, ya que los accesos no estaban hechos y, sin ellos, pocos coches circularían por la autovía.



Parece que le dio un poco de vergüenza la situación y, a partir de aquí, el encargado de meter la pata con los plazos fue Antonio Francés. Primero nos dijo que en septiembre, pero “imprevistos surgidos” lo retrasaron hasta “antes de finalizar el año”.
Espero que en próximas ocasiones (todavía quedan tres tramos de la autovía por inaugurar) utilicen otra excusa. Los redactores del proyecto y la constructora encargada de realizarlo, efectúan exhaustivos estudios antes de acometer una obra. Aparte, se destina no menos de un 20% del plazo de ejecución para prevenir posibles dificultades. O sea, que los “imprevistos” están previstos y los retrasos siempre se producen por trabas burocráticas o por falta de dinero por parte de la administración.


Parece que Amando ha acertado con el 3 de diciembre. Las escasas lluvias de estos últimos meses también han contribuido a que la obra se pueda finalizar en esta última fecha dada. Sus muchas plegarias en secreto (él no es de rezar en público) le ha costado que hayamos padecido el otoño más seco que se recuerda.

No puedo dejar de referirme a su genial vaticinio de hace escasamente un mes: “cuando acaben las obras, el paro subirá de forma espectacular en la comarca”. A ver cómo es eso posible si como mínimo el 95% de los operarios y de la maquinaria han venido de otros lugares. Con sus declaraciones ha sacado a la luz un tema que escondían desde el principio de las obras: que la autovía no ha contribuido en casi nada (por no decir nada) a aliviar el problema del paro en Alcoy.


Antes de finalizar dejar claro un tema: Uno de los bulos que más nos han querido vender ha sido que el PSOE ha hecho la autovía y el que el PP nunca hizo nada por ella.
A ver, la autovía no se realizó en los años 80 y 90 porque José Sanus era contrario a su construcción. No sé que motivos tendría, pero nunca la solicitó a los organismos autonómico o central.
El PP, cuando mandaba a nivel nacional, no inició la obra (y tuvo ocho años), pero para que el PSOE pudiese iniciarla apenas pasado un año de su llegada al poder, se tuvieron que hacer todos los estudios, proyectos, licitaciones, etc. previos a la ejecución de la obra (un proceso engorroso y muy largo). El propio Amando Vilaplana, en un chat con los lectores de alcoidigital.com antes de las elecciones generales de 2004, dijo: “espero que gane Zapatero para que pueda acelerar la ejecución de la autovía”. Queda claro que dijo acelerar y no empezar.
Otro tema sería discutir sobre cómo estarían las obras si el PP se hubiese mantenido en el poder. Pero eso son meras especulaciones y ahí, no queremos entrar.



Por cierto, ¿cuánto nos costará a los contribuyentes adaptar el final de la obra a la agenda del Ministro para que proceda a su inauguración el día 3? Los que pasen habitualmente por allí ya saben de lo que hablo: el acelerón final con trabajos las 24 horas del día, el doble de maquinaria y de personal... (Por favor, que no nos vendan que eso lo paga la constructora, porque los que hemos trabajado en el sector ya sabemos que no es así).

Todo sea para que Amando Vilaplana pueda disfrutar del día más feliz de su vida. Los alcoyanos estaremos eternamente agradecidos por sus desvelos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Los calzoncillos de Mario Pons y los despidos del Ayuntamiento


¡Por fin una nota de color en la gris política alcoyana!

Con la que está cayendo, que la noticia indiscutiblemente más leída y escuchada en estos días sea el color de los calzoncillos de nuestro edil de sanidad... tiene delito.

Todo empezó hace unos días en la presentación de un curso de defensa personal para amas de casa organizado por el Ayuntamiento. Parece ser, según denuncia el principal partido de la oposición en el Ayuntamiento, que durante la charla que ofreció, el señor Pons (octavo dan en taekwondo y 46 veces internacional en esta modalidad deportiva) se encontró muy a gusto, se entusiasmó y acabó dando consejos sobre cómo superar un control de alcoholemia cuando se ha consumido alcohol o sobre donde comprar armas de defensa ilegales como puños de hierro, etc, e incluso, acabó su actuación estelar quedándose en calzoncillos al simular una agresión sexual.


Vamos a separar los temas: lo del alcohol y los puños de hierro es un tema verdaderamente grave. Una autoridad no puede ir por ahí dando consejos sobre cómo cometer actos ilegales y burlar posteriormente a la justicia. Ambas cuestiones fueron desmentidas, tanto por el concejal como por muchas de las asistentes (entre ellas la Presidenta de las Amas de Casa, Mari Carmen Mira, como, lógicamente, no podía ser de otra forma dado su pasado político). Esperemos que, efectivamente, fuera una anécdota sacada de contexto, tal y como han explicado, porque en caso contrario, no le quedaría otra que presentar su dimisión.
En cuanto al tema de los calzoncillos... ¡hombre!, quizá se pasó un poco con el realismo a la hora de simular una agresión sexual, pero, ¿en serio alguien considera tan grave el tema como para pedir su cese? Hace cuarenta años, en pleno franquismo, lo comprendería, pero ¿en el año 2009 todavía hay quien se escandaliza por ver unos instantes a un hombre en gayumbos? Y que sea el PSOE el que lo considere un “comportamiento bochornoso”... pues si que son castos estos tíos.
Aparte, seguro que a las asistentes no se les borrará de la mente la imagen de don Mario en paños menores (el señor aun está para merecer) y seguro que sabrán como reaccionar en una situación difícil.

El tema puede que quede en una mera anécdota, pero es significativo el cambio que se está produciendo a la hora de criticar la labor de nuestros gobernantes municipales. Hasta ahora, eran los grupos de la oposición (como es su deber) los que criticaban cualquier decisión tomada por los muchachos de Jorge Sedano (ya saben: de entrada “no a todo” y luego ya hablaremos), pero de un tiempo a esta parte, concretamente en las últimas dos o tres semanas, las críticas que aparecen en las secciones de opinión de los medios de comunicación, son diferentes: tratan sobre temas más concretos, están documentadas hasta en los detalles más mínimos y van dirigidas, no al grupo popular en su conjunto como hasta ahora, sino hacia personas concretas de la Casa Consistorial.
¿Tendrá algo que ver el anuncio de los 35 despidos del Ayuntamiento?


Cualquier despido que se produzca en nuestra ciudad resulta lamentable (parece ser que en este caso se tratará de 10 interinos, 2 asesores y 23 plazas pendientes de convocar), pero no más grave que los despidos que se efectúan en Mirofret o el cierre de Monllor, por poner sólo dos ejemplos. Sin embargo, con estos 35 despidos parece que nuestra ciudad se va al garete. Es la influencia de un funcionariado altamente politizado.
Debería de ser todo lo contrario, porque Alcoy saldrá de esta maldita crisis manteniendo y aumentando el tejido productivo, no multiplicando el número de funcionarios.

No nos equivoquemos, con esta medida, Sedano va a ganar simpatías populares, pero se ha creado un grave problema, porque, ahora mucho más que antes, el enemigo lo tiene en casa.
Curiosamente, estos despidos nos van a traer dos cosas buenas: la primera, descubrir si el número de funcionarios era excesivo y si con los que quedan se pueden apañar. La segunda, averiguar si el PP guarda trapos sucios en sus cajones, porque si es así no duden en que ahora saldrán a la luz.


Para finalizar, Don Mario, decirle que no va por muy buen camino. Con lo poco que saben de usted los alcoyanos, ahora, de golpe, se enteran del color de sus calzoncillos y de que posee un club deportivo que se publicita en los parabrisas de los coches, saltándose la ley. Mala impresión nos está causando. Muy mala.
Por cierto: si alguien nos puede aclarar de qué color eran los calzones…

(Las fotos proceden del pediodico Información)

viernes, 6 de noviembre de 2009

Cifras increíbles en la “Fira de Tots Sants” de Cocentaina

Un año más se ha celebrado la “Fira de Tots Sants” en la localidad de Cocentaina. Con la de este año, ya llevan ¡663 ediciones! Nuestra más sincera enhorabuena.
Como de costumbre, la edición de este año ha vuelto a ser un rotundo éxito, tanto en número de visitantes como de expositores, apoyados en esta ocasión por una climatología excelente. La organización también ha brillado a gran altura.

Sin embargo, como ya viene siendo habitual, un aspecto de la Feria continúa pareciéndonos deplorable: el de las cifras que facilita la organización. Este año, dicen que el número de visitantes se ha acercado al medio millón de personas; que el de expositores ha superado los 700 y que la cifra de negocio se ha situado en 30 millones de euros. Vamos por partes:

La cifra de visitantes ya lleva varios años estancada. Durante la década de los noventa, antes de la celebración de la Fira ya se sabía la cantidad de gente que iba a acudir a ella: 50.000 personas más que el año anterior. Así, de 200.000 visitantes se pasaba a 250.000, de ahí a 300.000 y así sucesivamente. Daba igual si había más o menos días de Fira, si hacía sol o caían “chuzos” de punta o si era época de bonanza o de crisis. Antes de la Fira ya salía el concejal de turno a darnos las cifras totales.
Esta costumbre se mantuvo hasta que se llegó a la cifra “mágica” de 500.000 visitantes. Es de suponer que en ese momento decidieran que la cifra ya era lo suficientemente increíble como para ir aumentándola más y desde hace ya varios años, la vienen manteniendo. Pero, ¿pueden visitar la Fira medio millón de personas cada año? Hagamos unos números para ver si eso es posible:

Este año, la Fira ha estado abierta 3 días. El primero de ellos fue viernes, fiesta local en Cocentaina pero no en el resto de España. Se comenta que estuvo muy visitada, sobre todo el viernes por la tarde, pero ni el más optimista de los organizadores calcula que fueron más de 20.000 personas (ojo, todo un éxito si pensamos que Cocentaina apenas sobrepasa los 10.000 habitantes, contando también Gormaig). Es decir, para las jornadas del sábado y domingo nos dejamos 480.000 visitantes.

Aunque parece que fue más gente el segundo día que el primero, vamos a considerarlos por igual y también diremos que fueron las mismas personas por la mañana que por la tarde y que las que fueron a primera hora, a mediodía, obedientes, se fueron a sus casas para dejar sitio a los que llegaron después de comer. Con esas premisas, las cifras nos indican que fueron a la Villa Condal 120.000 personas en la mañana del sábado, otras tantas por la tarde y las mismas el domingo, tanto por la mañana como por la tarde.
¡120.000 personas en Cocentaina al mismo tiempo!, o sea, más de 10 veces su población habitual.
La cifra es superior al aforo de grandes estadios como el Camp Nou de Barcelona o el Santiago Bernabeu de Madrid. Quien haya estado en uno de esos campos un día que estuviese hasta la bandera comprenderá rápidamente que es imposible meter a toda esa gente en el casco antiguo de Cocentaina. Ni poniendo a unos encima de otros hasta llegar al segundo piso de las casas.
No estoy de broma: el casco antiguo de Cocentaina (la parte en la que se ubica la Fira), no llegará a los 700.000 metros cuadrados. De ellos, por lo menos el 80% son edificios o propiedades privadas y otro 10% son calles con tráfico, carreteras... Es decir, en el 10% restante (unos 70.000 metros cuadrados) se tienen que colocar todos los expositores y las 120.000 personas. Convendrán conmigo que, o se ponen unos encima de los otros o no caben.
Otra forma de calcularlo es por la forma en que esos visitantes se han desplazado hasta la Villa Condal. A ver, por aire aun no pueden llegar y en tren, siendo muy optimistas, apenas se habrán desplazado unos cientos de personas. Así que la mayoría lo habrán hecho por carretera. Continuemos siendo optimistas y digamos que 10.000 personas se desplazaron cada media jornada hasta Cocentaina en autobús (sabemos que no es verdad porque eso supondrían 200 autobuses y, a menos que fuesen invisibles...).
Nos quedan 110.000 personas que acudieron en automóvil. A una media algo superior a las tres personas por vehículo, nos sale la nada despreciable cifra de 35.000 coches. Si pensamos que un coche mediano ocupa unos 12 metros cuadrados (se tienen que abrir las puertas) y sin contar los pasillos que se deben dejar para que puedan salir los coches aparcados, nos salen más de 400.000 metros cuadrados ocupados. Mucho, ¿no les parece?

En las zonas habilitadas por el Ayuntamiento (me niego a llamarles parkings) supongamos que cupieran 2.000 coches (ni de lejos) y que en las calles, rotondas, aceras y demás de Cocentaina colocásemos otros 3.000. Nos quedan 30.000 coches por aparcar. ¿Dónde? Alguno de ustedes dirá que la circunvalación siempre estaba llena, que la carretera de Benilloba también... ya, pero es que 30.000 coches, uno detrás de otro ocupan 150 kilómetros, o lo que es lo mismo, aparcando a los dos lados, hasta Albaida por un lado, hasta Jijona por el otro y hasta Confrides por el que resta. En fin, si se lo quieren creer...
Vamos con los expositores: 700. Se suelen colocar en el Passeig y calles adyacentes. Supongamos que la zona del Passeig ocupada por tractores, coches y demás, sea de unos 800 metros (creo que me he pasado) y que en el resto de las calles de alrededor, se ocupen otros 800. Un expositor viene a ocupar de media unos 15 metros. La división, sencilla, nos da que unos 106 expositores se colocaron en estas arterias principales. ¿Dónde se colocaron los 594 restantes? Si, ya lo sé: en las estrechas callejuelas del centro.

El problema es que se confunde a expositores con personas o empresas que pagan al Ayuntamiento por colocar su chiringuito. Si yo me gastase un dineral en el montaje de mi stand de maquinaria agrícola, por ejemplo, me sentaría muy mal que me comparasen con el churrero o con el de las gominolas (con todos mis respetos hacia ellos). Les propongo que para aumentar las cifras, al próximo año también cuenten como expositores a los manteros y a los trileros (porque los hay, y muchos).

Por último, el tema económico. Aquí he oído dos versiones: una que dice que el valor de lo expuesto era de 30 millones y otra que dice que el volumen de negocio fue de esos mismos 30 millones. La primera puede que sea verdad, pero no se crean la segunda: 30 millones dividido 700 expositores nos da la nada desdeñable cifra de 43.000 euros por expositor. Estoy de acuerdo en que el que venda coches, tractores o chimeneas, puede haber llegado a esas ventas, pero si el de las gominolas vende 43.000 euros... ya no vuelve a trabajar en todo el año.

Como ya decíamos al principio, el éxito rotundo que se cosecha año tras año en la Fira de Tots Sants no es fruto de la casualidad, sino del trabajo bien hecho, del sacrificio de muchísimas personas y de la ilusión de todo un pueblo.

¿Sería menos importante si no hinchasen las cifras y se ajustasen a la realidad? Seguro que no. Si quieren hacerle un favor a la Fira, que los regidores del Ayuntamiento dividan los números por 4 o por 5 y que vuelvan a empezar, porque es una lástima que un evento de esta importancia quede oscurecido por la polémica que generan unos números fantasiosos e irreales.

Si me lee algún “socarrat” seguro que piensa: estos alcoyanos nos tienen envidia. No tengan ninguna duda de que es cierto: ojalá celebrásemos la Fira en Alcoy. Pero una cosa es la envidia y otra estar ciegos. Y a Cocentaina, por mucho que insistan, no acuden 500.000 personas a ver la Fira. ¡Qué le vamos a hacer!