domingo, 8 de mayo de 2011

Pacto PP-BLOC en el Ayuntamiento de Alcoy



Difícilmente volveremos a encontrarnos en la ciudad de Alcoy con unas elecciones locales tan descafeinadas como las que se celebrarán el próximo día 22. La coincidencia con las Fiestas de Moros y Cristianos provoca una campaña electoral atípica que, afortunadamente, nos está evitando el trago de tener que padecer toda esa pantomima que se monta alrededor de las elecciones. Bienvenidas sean las fiestas.

Por otra parte, la profunda crisis que estamos sufriendo provoca una clara animadversión de la ciudadanía hacia la clase política en general. Muchos son los que creen que tanto a nivel nacional, como autonómico y municipal los políticos tendrían que haber hecho mucho más para evitarnos todos estos malos tragos y los alcoyanos nos debatimos entre apoyar la reelección de un alcalde que se ha implicado muy poco en temas económicos, votar a los representantes locales del partido que, desde Madrid, ha hundido a todo el país en la miseria o apoyar a otros partidos minoritarios semidesconocidos. Muchos serán los que se quedarán en casa ese día.


Ante todo será una campaña electoral donde todo el peso recaerá en la labor que ejerzan los candidatos, ya que las propuestas novedosas brillarán por su ausencia; todos son conscientes de que la situación económica es catastrófica y que ésta no mejorará en varios años. Por lo tanto, realizar promesas imposibles de cumplir, más que sumar, restaría votos.  

El actual alcalde es el único político conocido por la mayoría de la población. Sin duda, esa es su gran ventaja. Al resto, perdónenme la expresión, no los conocen ni en la escalera de su casa. Alcoy es una ciudad demasiado grande para que todos nos conozcamos y demasiado pequeña para tener unos medios de comunicación que, de la noche a la mañana, popularicen la imagen de cualquier candidato. Dos de ellos (Francés y Carbonell) llevan cuatro días en primera línea y Agulló es conocido por los simpatizantes de EU y poco más. La coincidencia de la campaña electoral con las Fiestas de San Jorge ha acabado de condenarlos al ostracismo.

Aunque el equipo de gobierno de Sedano ha hecho una labor más que aceptable en diversas áreas como la educación, la sanidad, la cultura, la relación con las poblaciones vecinas o la promoción del turismo, algunos de sus proyectos emblemáticos (la mayoría relacionados con el mundo económico) como el parque tecnológico de La Canal, el campo de golf de Xirillent o el hotel de la Font Roja continúan sin llevarse a cabo. Ya sabemos que los trámites burocráticos son excesivamente largos en este país, pero Alcoy no puede tener proyectos que siempre tarden más de diez años en ejecutarse. 

Mucho nos tememos que los proyectos “estrella” del PP sean, una vez más, los mismos. Si el resto de partidos políticos supiesen aprovechar esta debilidad, podrían hacer cambiar el voto de muchos ciudadanos. Ahora bien, ¿lo saben aprovechar? Más bien, no. Lo único que escucha la población son sus críticas a la labor de Sedano, Sanus o Pastor. Alcoy no avanza y muchos empiezan a pensar que esas críticas son las que provocan este estancamiento.


Pocas propuestas y muchas críticas que, en muchas ocasiones, ni siquiera se saben argumentar. Por poner un ejemplo, la población no acaba de entender que toda la oposición se levante en armas en contra del Boulevard, tachándolo de innecesario y no prioritario en tiempos de crisis y propongan como proyectos estrella en sus programas la recuperación urgente del conjunto de arqueología industrial del Molinar (BLOC), el proyecto Riquer, con polideportivos y centros sociales en la antigua fábrica Monllor debajo del Puente de Cristina (EU) o el difuso proyecto “Alcoilab”, una especie de barrio dedicado a la innovación y la tecnología o la pista de ciclocros del parque de la zona norte (PSOE). Si se le achaca al PP no tener proyectos para acabar con el paro y relanzar la economía, ¿estos proyectos de la oposición lo lograrán?


La oposición no se cansa de repetir (supongo que para autoconvencerse) que estas elecciones provocarán un cambio en el poder. Una de las razones que se esgrimen es la de que muchos de los votantes de las anteriores elecciones del PP, en esta ocasión, no lo continuarán haciendo. ¿Y qué creen que votarán? Con el ejemplo que llega desde Madrid, no creo que depositen la papeleta del PSOE en la urna y tampoco imagino a un votante de derechas votando por EU. Quedaría la opción del BLOC y aunque no dudo que algunos la elegirán, la indefinición ideológica de este partido pondrá freno a ese posible trasvase de votos.

Por supuesto que antiguos votantes del PP, desencantados, pueden optar por quedarse en casa y no votar. Si, pero, ¿cuántos ex-votantes del PSOE harán lo mismo hartos de la política llevada a cabo desde el gobierno central o enfadados por la “limpia” que efectuó Francés entre las antiguas caras visibles del partido como Patricia Blanquer, Carlos Esteve o Amando Vilaplana entre otros?  ¿Seguro que los votantes del BLOC están de acuerdo en que Paco Blay desaparezca de la vida pública? ¿Los simpatizantes de EU querían que Paco Agulló continuase siendo el número uno del partido tras su mediocre trabajo efectuado durante la última legislatura? Creo que la gran triunfadora de las elecciones será la abstención.


Somos una ciudad demasiado pequeña para que se puedan realizar encuestas fiables sobre intención de voto. Parece ser, siempre hablando desde la mayor de las cautelas, que los sondeos efectuados entre la población indican que el resultado de las elecciones estará muy igualado. Entiéndanme: ganará (y por mucho) el PP, pero queda la duda de que logre la mayoría absoluta de la que ahora disfruta.

El resultado más "interesante" sería una victoria del PP sin lograr la mayoría absoluta. Ese resultado obligaría a las diferentes formaciones a realizar pactos que facilitaran la gobernabilidad. Llegados a ese punto, la clave la tendrían los 2-3 concejales que presumiblemente sacará el BLOC. ¿A quien apoyarán?

Rafa Carbonell ha manifestado por activa y por pasiva que con sus votos no volverá a gobernar el PP. Está claro que a priori decir lo contrario supondría cavar su propia tumba política. Llegado el momento, ¿continuará pensando igual? Lo digo por que la experiencia del tripartito de izquierdas trae muy malos recuerdos a los alcoyanos y meterse en una alcaldía capitaneada por Francés (tras ver como ha “guillotinado” a sus correligionarios Blanquer, Esteve y Vilaplana) puede resultar un auténtico infierno. Además, ¿qué puede ganar con este pacto? Si las cosas van bien, Francés se adueñará de todo el éxito y si salen mal, la culpa la tendrán los socios minoritarios.


La opción más lógica sería que el BLOC pactase con el PP. Consiguiendo dos o tres concejalías clave (urbanismo, medio ambiente…) podrían forzar al gobierno de Sedano a replantearse algunos proyectos clave para la ciudad como el campo de golf, el parque tecnológico de La Canal o el hotel de la Font Roja. Con este bagaje, en las próximas elecciones (con un Rafa Carbonell bien conocido por todos) si que podría optar a la alcaldía de la ciudad, si no con mayoría absoluta, si con un máximo de concejales que, en esta ocasión si, le permitiera pactar con quien quisiera desde una posición de fuerza.
Esta especie de “cuento de la lechera electoral”, indudablemente, no se podría producir en el caso de pactar con PSOE y EU y pasar cuatro años eclipsado por Toni Francés.

Ya queda poco para saber si acertamos con nuestros pronósticos Ustedes deciden con sus votos.

lunes, 21 de febrero de 2011

La Carrasca se presenta a las elecciones municipales de Alcoy 2011



Una de las máximas aspiraciones de miles de alcoyanos va a hacerse realidad en estas próximas elecciones locales: la Colla Ecologista La Carrasca presenta su candidatura a la alcaldía de Alcoy.

Cansados de que se ponga en duda su arraigo y representatividad entre los ciudadanos y de que se les acuse de no haber sido elegidos democráticamente por la población como sus representantes legales, este grupo ecologista, admirado por todos, se ha decidido a dar un paso adelante que, sin duda, cambiará nuestra historia.

Sus perspectivas no pueden ser mejores: cada vez que han solicitado el apoyo de los alcoyanos a través de mesas petitorias de firmas en contra de cualquier proyecto del actual equipo de gobierno, la participación ha sido tan grande que incluso han recogido más firmas que ciudadanos viven en Alcoy y en las manifestaciones convocadas, han logrado que participase gente a la que ni siquiera habían llamado por teléfono para que acudiera.
Además, no hay que ser excesivamente observador para comprobar con alegría cómo se multiplican los apoyos a su causa a través de los comentarios de las noticias aparecidas en los periódicos digitales locales (de enorme audiencia), señal inequívoca de que la inmensa mayoría de la población está con ellos.


Para acabar de completar el ciclo virtuoso del que últimamente disfruta La Carrasca, la justicia se pone de su parte en algunos de los infinitos contenciosos abiertos contra las diferentes administraciones públicas (sólo las comandadas por la derecha, naturalmente), lo que, aparte de la publicidad gratuita que ello les proporciona entre los alcoyanos (se les ha llegado a catalogar como “héroes del pueblo” o “los cuatro gatos fantásticos”), les ofrece un auténtico balón de oxígeno en su depauperada caja, vacía desde que llegó el actual alcalde al poder y les cerró la fuente de las subvenciones indiscriminadas.

Si sus optimistas (pero realistas) previsiones se cumplen y salen elegidos, las históricas reivindicaciones de los alcoyanos de “pro” que siempre les han apoyado se podrán hacer realidad: de una vez por todas se desterrará el negocio del ladrillo de nuestra ciudad; no se edificarán más hoteles, ni urbanos ni en parajes naturales; no se concederán más licencias de apertura de centros comerciales, auténticos templos del consumismo; se limitarán los horarios comerciales a las horas diurnas, para evitar el consumo innecesario de electricidad; se paralizará cualquier iniciativa encaminada a la construcción de nuevos polígonos industriales y no se autorizará la construcción de fábricas que emitan cantidad alguna (por mínima que sea) del dañino CO2 a la atmósfera.


También se incluirá en las ordenanzas municipales la prohibición del juego del golf dentro del término municipal, multando la sola mención de este deporte de especuladores en cualquier medio de comunicación; los parkings públicos serán clausurados, destinando sus instalaciones al lucrativo negocio de la cría del champiñón y se retomarán las ideas ya expuestas en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo, creando una comisión de estudio (una más) que valore la posibilidad de cerrar la recientemente construida autovía a su paso por nuestra ciudad, ya que se ha constatado (como ya previeron hace veinte años) un aumento de visitantes a nuestra comarca, hecho que pone en peligro la sostenibilidad de nuestro entorno natural. ¡Alcoi per als alcoians. No sou benvinguts! rezará el cartel informativo colocado en las entradas de nuestra ecológica ciudad.


Como previsiblemente se reducirán los empleos en Alcoy (sin fábricas, construcción, comercio o turismo), se fomentará el empleo público con la creación de nuevas agencias urbanas de servicios sociales, proliferarán los comités cívicos y se multiplicarán las ventanillas dedicadas a fomentar la participación ciudadana.

Asimismo se creará una nueva brigada de obras que se encargará, exclusivamente, de la demolición de obras ya existentes que no cumplan con los nuevos cánones de sostenibilidad propugnados por el equipo de gobierno elegido democráticamente entre los ciudadanos; se potenciará la creación de granjas de agricultura ecológica, así como de huertos urbanos que provean de alimentos a todos los alcoyanos con el fin de llegar a ser autosuficientes y evitar con ello los muy contaminantes transportes de alimentos por carretera. Ni siquiera se permitirá traer las famosas papas de Alberic o los tomates Raf de Mutxamel. Con lo que les gustaban a los “Carrasqueños”…

Previsiblemente, también se conseguirá rebajar la cifra de parados con la creación de embajadas culturales y medioambientales alcoyanas en las distintas ciudades de los “Països Catalans” y, aprovechando la coyuntura, se contratará a 50 parados de larga duración afines a La Colla para que borren de la faz de Alcoy cualquier atisbo del idioma castellano, rotulando calles, monumentos, edificios, comercios e instituciones, tanto públicas como privadas, al idioma valenciano. O mejor aun: si la mayoría conseguida en el Consistorio lo permite, directamente al catalán. ¡No hay tiempo que perder!


Si sus cálculos son correctos (y de números ellos saben mucho), sólo con que la mitad de los ciudadanos que estamparon sus firmas en las hojas reivindicativas de cualquiera de sus iniciativas les vote, conseguirán entre 18 y 20 concejales; mayoría suficiente para llevar a cabo las reformas que la ciudad de Alcoy se merece.


Su única preocupación reside en la posibilidad (los rumores son cada vez más insistentes) de que otros grupos ecologistas y vecinales locales (aunque muchos de sus componentes ya militen en La Carrasca) sigan el mismo camino y se presenten también a las elecciones, provocando una fatal dispersión del voto. Se habla del interés en concurrir a las elecciones de “Salvem el Molinar” y “Hotel fora del Parc Natural de la Font Roja”, así como de las de reciente creación “Volem bancals en Serelles”, “L´Estambrera no mos pega“, “L´Uxola es nostra” o “Xirillent per a sembrar blat“.

No les temblará la mano aplicando su estrategia: apelar al “voto útil”. Al fin y al cabo, si el PSOE logró hundir a IU en varias citas electorales con esta táctica, ¿por qué La Carrasca tiene que ser menos?

¡Que ganas tienen de acallar esas voces que, temerosas, les piden que no se presenten por miedo a que quede al descubierto el poco apoyo que tienen entre los alcoyanos!

Les votarán muchos, muchísimos alcoyanos. ¡Será histórico!

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Badulake: venta de alcohol a menores con permiso de la autoridad



Seguro que todos ustedes conocen la normativa que prohíbe la compra y el consumo de alcohol a menores de 18 años. Pues bien, según los datos recogidos por la Fundación Alcohol y Sociedad (FAS) en el libro “Hablemos del Alcohol” publicado recientemente, el 61% de los jóvenes de 12 a 18 años es “consumidor habitual”, el 69% comenzó a beber entre los 13 y los 16 años, el 56% admite “haberse emborrachado en alguna ocasión” y al 50% “le ha sentado mal la bebida” alguna vez.

No queremos caer en falsos moralismos y ya sabemos que todos hemos sido jóvenes y pocos han sido los que han esperado a los 18 años para probar su primer “cubata”, pero las cosas han cambiado y, al igual que hasta hace cuatro días podíamos encontrar ceniceros en los pasillos de los hospitales y ahora ya no podremos fumar ni en los bares o podíamos llevar a los niños en el coche en el asiento de atrás dando saltos y ahora nos multan si la silla especial en la que van sentados no está homologada, las autoridades han decidido que no es bueno para la salud de los menores de edad tomar alcohol y han dictado leyes para que eso se cumpla. Al menos en teoría, ellos saben más sobre el tema y a los ciudadanos no nos queda otra que acatar la legislación vigente.

¿Cómo se explican estas cifras de consumo tan altas?
Nos lo aclaran en la misma encuesta: el 45% de los chavales afirma que tiene permiso de sus padres para beber y el 94% de los adolescentes consigue alcohol “sin dificultad”, es más, al 70% de ellos “nunca les han pedido el DNI” para consumir o comprar alcohol.

Respecto al primer punto, de los padres, una pregunta: ¿dejarían que su hijo de 14 años montase en parapente, condujese una moto de gran cilindrada o se tirase en paracaídas? Pues les aseguro que emborracharse por la calle es mucho más peligroso: accidentes, peleas, abusos... elijan la peor opción.

En cuanto al segundo aspecto, aparte del aspecto moral del tema, ¿cómo es posible que un comerciante se arriesgue a una severa multa e incluso al cierre de su establecimiento por vender alcohol a los chavales? La respuesta es sencilla: porque saben que no les va a pasar nada.


Aunque estoy seguro de que habrá muchos más, un buen ejemplo de esta impunidad la tenemos, aquí en Alcoy, en un establecimiento situado en la esquina de las calles Vistabella y Agres (más arriba del “Olimpia”) llamado “el Badulake”. En esta pequeña tienda, sobre todo los fines de semana, se dispensa todo tipo de bebidas alcohólicas a los menores de edad. Si se acercan por esta esquina, no encontrarán a jóvenes de 16 o 17 años comprando unas latas de cerveza; lo que verán con asombro es cómo niños de 12 y 13 años salen con botellas “de a litro” de vodka, ginebra o whisky.

¿Conoce este hecho la policía (tanto local como nacional) y, por lo tanto, las autoridades municipales? Supongo que si: no quiero hacerlos tan tontos como para creer que yo lo haya visto y ellos, que patrullan constantemente por la zona, no se hayan dado cuenta. Sólo con ponerse frente a la tienda pueden ver cómo salen los chavales enarbolando las botellas como si de un trofeo se tratase ¿Por qué no hacen nada por evitarlo? A esta pregunta no tengo contestación.


No se quien es el propietario de esta tienda. Lo denuncio públicamente por dos motivos: el primero por saltarse la ley “a la torera” y venderle alcohol a menores de edad (incluso a menores de 12 años) con los peligros que ello conlleva. El segundo por aprovecharse económicamente de la situación y “robarles” el dinero a los críos. Sabe que no pueden entrar en un supermercado y les estafa duplicando e incluso triplicando los precios de estos artículos “prohibidos”.
Por cierto, también pueden comprar tabaco. Completito que es el establecimiento.

Les invito a que si conocen otras “tiendecitas” de este tipo, dejen sus nombres y direcciones en los comentarios. Así, ayudaremos a nuestras autoridades locales en sus “difíciles” investigacionesy el señor Sedano nos lo agradecerá.

miércoles, 6 de octubre de 2010

9 d´octubre y el dominio .CAT del Instituto Pare Vitoria



Este próximo sábado se celebra el 9 d´octubre; el día de la Comunidad; la fiesta de todos los valencianos.
Por diversos motivos, ya sean históricos, culturales o políticos, los valencianos no nos sentimos identificados en demasía con un día tan señalado como éste. Año tras año se celebran todo tipo de actos culturales para reivindicar la importancia de nuestra región… que pasan totalmente inadvertidos para una inmensa mayoría de la población. Y si no fuese porque en muchos de ellos se realizan actos lúdicos en el mismo lugar (valga como ejemplo los que se realizan en la Glorieta), apenas contarían con la presencia de los representantes políticos y del despistado de turno.


Por todo ello, me sorprende (y al mismo tiempo me satisface) que existan algunas personas que utilicen su tiempo libre altruistamente en la difusión de esta celebración. Valga como ejemplo estas líneas entresacadas de un artículo de opinión de Vicent Romans publicado en Aramultimedia exponiendo las razones para que todos acudamos al acto que se celebrará ese día en Valencia:

“Perquè em sent un valencià orgullós dels milers i milers de persones que des de fa 25 anys s'autoorganitzen, voluntàriament, per eixir al carrer i demostrar que usen una llengua útil i moderna”.
“Perquè la participació de les ciutadanes i els ciutadans en projectes col•lectius ,com les trobades d'escoles valencianes, és un excel•lent indicador de la salut democràtica d'un poble”.
“Perquè m'estime un món ric i lliure, on cada cultura i cada llengua visquen amb plenitud. Un món on la diversitat lingüística i cultural siguen la clau per viatjar per tot arreu”.
“Perquè no vull que ningú mai em puga dir que no he fet res per la dignitat del meu poble, per la meua llengua i la meua cultura. Aquesta vergonya, cavallers, no la vull”.
“Perquè m'estime les companyes i els companys ensenyants, que des de l'escola infantil fins la universitat, ensenyen, mostren, faciliten a l'alumnat entendre i viure al món des del país que han tingut la sort de nàixer”.
“Perquè em sent un valencià actiu i útil mantenint, col•laborant en una creació social d'estima per la llengua únic al món”.
(Para no extenderme en demasía, pueden leer todas las razones en el enlace anterior).


Por si alguien lo desconoce, Vicent Romans es, entre otras cosas, profesor en el Instituto Pare Eduardo Vitoria de nuestra ciudad. Para conocer algo más sobre este señor tan volcado con nuestra lengua y nuestra cultura, me decidí a entrar en la página web del Instituto. Tras buscar la dirección en “San Google”, cual no fue mi sorpresa al encontrar que el dominio de la página web del centro docente era .CAT. Concretamente, www.parevitoria.cat , aunque luego se redirecciona la página a http://parevitoria.edu.gva.es (pueden comprobar que en las direcciones de correo electrónico aparece .CAT) ¿Un instituto valenciano con el dominio catalán?
Intrigado por los motivos, me decidí a buscar cuales eran las características de este dominio especial y lo que encontré aun me confundió más.


Este dominio es el primero que concede la ICANN (organismo internacional encargado de asignar los dominios) como dominio de primer nivel a una región en lugar de a un país. Concretamente, se concede a la comunidad lingüística y cultural catalanohablante.

Al concederse a una comunidad cultural, las inscripciones a este dominio están restringidas y sólo pueden optar a él quienes usan el catalán en sus comunicaciones en línea, y/o promocionan los distintos aspectos de la cultura catalana en Internet, y/o quieren dirigir sus comunicaciones online específicamente a ésta Comunidad. Así pues, aunque su web no esté (como mínimo parcialmente) en catalán, si está relacionada con la lengua y/o la cultura catalanas y cumple con los requisitos antes especificados, puede optar a un dominio .cat (literalmente copiado de la página de la fundación puntCAT).
La pregunta es sencilla: ¿cuál de estas premisas cumple un Instituto de la Comunidad Valenciana como el Pare Vitoria?


Otro aspecto a tener en cuenta es el económico, ya que en el caso de que el dominio .CAT fuese gratuito, la cuestión tendría alguna justificación. Nada más lejos de la realidad: según las tarifas de las empresas registradoras de dominios que se pueden encontrar en Internet, el .CAT resulta dos, tres e incluso cuatro veces más cara que un .ES o un .COM, por poner varios ejemplos, tanto a la hora de la inscripción como de la renovación anual. ¿Por qué pagar por algo que ya tienen gratuitamente con la página asignada por la Consellería? ¿Lo pagan de su bolsillo o lo cargan directamente al erario público?

Resulta, como mínimo, sorprendente que, mientras profesores como el señor Romans defienden a capa y espada nuestra lengua y cultura, otros, suponemos que pertenecientes a la alta jerarquía del Instituto (¿acaso las viejas glorias que llegaron en los primeros años de la democracia?), hagan constantes guiños a la lengua catalana.
Parece que en el Pare Vitoria todavía se libra la batalla entre el valencianismo y el catalanismo o, como se denominaban hace tres décadas, entre “blaveros” y “cuatribarrats”.
Esperemos que los alumnos de este centro no se vean involucrados en esta absurda guerra.

miércoles, 9 de junio de 2010

Eliseu Climent, Acció Cultural y el “caso Pretoria”



Seguro que en más de una ocasión, cuando va de compras por La Alameda o pasea por la Plaza de España, se habrá encontrado con una de esas mesas petitorias, tipo Cruz Roja, en las que resaltan las siglas ACPV y un lema “Volem la TV3 à Alcoi”.

Si se acerca a ellas, los integrantes de la mesa le explicarán amablemente el atropello que, según ellos, comete la Generalitat Valenciana cortando la señal de la cadena pública de televisión catalana TV3, le darán un folleto de ACPV, firmado por Eliseu Climent, en el que le explican extensamente el litigio y le solicitarán su firma para que, entre todos, “consigamos que prevalezca la pluralidad informativa que garantiza la presencia de la TV3 en nuestras comarcas”.


También podrán encontrar los carteles de ACPV (firmados por Eliseu Climent) en los paneles oficiales de los colegios públicos de nuestra ciudad pidiendo una colaboración monetaria para pagar los costosos gastos de los litigios que tienen abiertos por culpa de que la Generalitat Valenciana se empeña en cerrarles sus repetidores de televisión (desconozco con qué permiso los colocan allí y si a los padres que llevan a sus hijos a esos centros les parece bien que aparezcan esos carteles a la entrada del colegio.

¿Qué es exactamente ACPV y quién es Eliseu Climent?
Eliseu Climent fundó, apenas entrada la democracia en España, el Partit Socialista Valencià, a través del cual montó un entramado de fundaciones, asociaciones y entidades culturales capitaneadas por Acció Cultural del País Valencià, ACPV. Bajo su paraguas, con el tiempo han ido abriendo “delegaciones” en buena parte de la Comunidad Valenciana, amparadas con el nombre de “Casals Jaume I”.

Catalanista de pro, Climent disfrutó desde la fundación de su partido de diversos privilegios como benefactor de la cultura catalana por parte de la clase política de aquella región. Pero su gran ocasión llegó con el nacimiento en 1983 de la televisión pública catalana TV3. Con la excusa de promocionar la cultura, ACPV empezó a vender bonos de 1.000 pesetas a fondo perdido para sufragar el montaje de los repetidores de televisión que posibilitasen la visión de la TV3 en toda la Comunidad Valenciana. Con esos bonos consiguieron 150 millones de pesetas que, según ellos, invirtieron en terrenos y tecnología. En la última década, para el mantenimiento de los repetidores, la ACPV ha recibido 6,2 millones de euros llegados desde Cataluña.
Acció Cultural fue creciendo y en 2003 compró unas instalaciones en el centro de valencia por tres millones de euros, conocidas como Edificio Octubre. Desde allí editan la revista “El Temps”.


Pero toda esta imparable carrera de éxitos puede que esté tocando a su fin.
A raíz de la incautación en el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet de la documentación relacionada con el famoso caso Pretoria de presunta corrupción político-urbanística, se ha vuelto a demostrar la magnífica relación del señor Climent con políticos de diferentes partidos catalanes y su facilidad para moverse por el enmarañado mundo de las subvenciones públicas.

La documentación disponible acredita que las entidades de Climent vinculadas a ACPV han podido recibir como mínimo 17,2 millones de euros en subvenciones de la Generalidad, entre 1999 y 2009. Climent y sus empresas habrían extendido sus redes con tres presidentes: Jordi Pujol, Maragall y Montilla.

Sin embargo, hay que matizar que en estas estratosféricas subvenciones sólo se incluyen las ayudas publicadas en el Diario Oficial de la Generalidad durante esos años, pero no las que podrían haber obtenido de otras instituciones catalanas, diputaciones y ayuntamientos. Hay que tener en cuenta que Climent tenía (o tiene) una pasmosa facilidad (como acreditan las cartas y correos incautados en la operación policial) para acceder directamente a dirigentes con capacidad de influencia para poder llegar hasta los alcaldes, como ocurrió en el caso de Santa Coloma.


Su poder llegaba a tal extremo que incluso consiguió colar (a través de ERC y el PSC) dos enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para que le dieran 300.000 euros de subvención a Acció Cultural y otros 300.000 para la fundación Ausiàs March.
Pero el “caso Pretoria” le está pasando factura y la propia Generalidad de Montilla ha paralizado una macro subvención de otros cinco millones que estaban a punto de concederle.

En fin, ya los conoce un poco mejor. Como no podía ser de otra forma, usted tiene la última palabra a la hora de firmar e incluso donar algún dinero la próxima vez que pase ante sus mesas. Todo sea por garantizar la pluralidad informativa.

lunes, 17 de mayo de 2010

Paco Molina contra el “ludismo” del siglo XXI



Se dice que el estudio de la historia sirve para darnos cuenta de los errores cometidos e intentar que éstos no vuelvan a ocurrir. Desgraciadamente, esta teoría raramente se cumple y la práctica nos indica que los errores se repiten una y otra vez a lo largo de la historia. Pongamos un ejemplo para ilustrarlo:

Retrocedamos al año 1811. En Inglaterra, en plena Revolución Industrial y con la maquinaria moderna introduciéndose en todas las fábricas, surge un movimiento obrero denominado Ludismo (o Luddismo) que se opone a toda clase de tecnología pues, según su vertiente ideológica, ésta hace que el hombre pierda su capacidad laboral y por ende creativa, ya que hacen mas productivo el trabajo en términos de rapidez pero no del capital humano.
La realidad, como todos ustedes pueden suponer, era que la introducción de la maquinaria en las fábricas provocaba que un gran número de trabajadores perdieran sus puestos de trabajo.
Su forma de actuar era bien sencilla: exigían al patrono la retirada de las nuevas máquinas y, en caso de no hacerlo, entraban en las fábricas y las destruían quemándolas.
La respuesta del gobierno inglés fue contundente (incluida la pena de muerte para 18 ludistas) y el movimiento empezó a extinguirse hacia el año 1817.

Esta corriente obrera se fue desplazando por Europa a medida que se extendía la Revolución Industrial y llegó a Alcoy diez años después. Tras numerosas protestas, el primer motín se produjo en marzo de 1821 cuando más de mil obreros atacaron varias empresas (sobre todo la Real Fábrica de Paños) y destruyeron 17 hiladoras con un valor de dos millones de reales.


A medida que los dirigentes de estos movimientos se dieron cuenta de que el verdadero enemigo no eran las máquinas sino los empresarios, el ludismo fue poco a poco extinguiéndose, aunque algunos historiadores afirman que fue el germen del que surgieron los sindicatos, actuales representantes de los trabajadores.

Visto desde la perspectiva que nos proporciona el tiempo, resultan ridículas las reivindicaciones de aquellos obreros (aunque estoy seguro de que algunos todavía los apoyarían). Las máquinas (al igual que el 99% de los adelantos técnicos) no han traído la pobreza a la sociedad sino más bien todo lo contrario. ¿Se imaginan cómo serían nuestros trabajos sin ellas? ¿Cómo sería el mundo?


Pues bien, los tiempos han cambiado pero la mentalidad alcoyana parece seguir anclada a principios del siglo XIX: ya nadie (al menos en teoría) se siente amenazado por los adelantos tecnológicos; ahora el enemigo es el trabajador procedente de fuera de nuestra ciudad (para que quede claro, no nos estamos refiriendo a inmigrantes ilegales de allende nuestras fronteras, sino a trabajadores de otras poblaciones españolas).

Sobre todo, a raíz de la ejecución de los famosos Planes E del gobierno central de Zapatero, no han cesado las peticiones de los ciudadanos en este sentido: “el poco trabajo que hay en Alcoy, que lo hagan los alcoyanos”, “que no vengan trabajadores de fuera a quitarnos el pan” o “que sean exclusivamente empresas alcoyanas las que ejecuten los trabajos”.

Si ya resulta penoso que los ciudadanos piensen de esta forma, aun lo es más que los políticos, tanto de la oposición como del gobierno de la ciudad, lo corroboren. Incluso nuestro alcalde, Jordi Sedano, anunció al colectivo de parados que se reúnen todas las semanas ante la Casa Consistorial que estas inversiones del Plan Zapatero se adjudicarían a empresas alcoyanas. Y así lo está haciendo, al menos en las primeras obras sacadas a concurso.

Vista esta regresión general hacia nuestro pasado “ludista”, son de agradecer las palabras del Secretario General de Comisiones Obreras del País Valencià, Paco Molina. Nuestro más destacado representante sindical ha dado toda una lección a nuestros políticos afirmando, sin tapujos, que la intención de priorizar la contratación de trabajadores locales “es un grave error, una manera de proceder anticonstitucional e, incluso, una forma de xenofobia por discriminar a una parte de los trabajadores sólo por el hecho de su procedencia”. También lamenta que varios grupos “de izquierdas” hayan asumido este tipo de políticas o iniciativas en tiempos de crisis, recordando para finalizar que Alcoy tiene muchísimos trabajadores repartidos por un sin fin de poblaciones.

Tal como ya ocurrió en la época del movimiento ludista, no tardarán los trabajadores (y los parados) alcoyanos en darse cuenta de que la falta de trabajo no es culpa de unos pocos trabajadores foráneos. Los responsables de esta situación son otros. Ustedes ya los conocen.

miércoles, 28 de abril de 2010

Amando Vilaplana afirma que la autovía de Cocentaina tendrá un sobrecoste de 4.500 millones de pesetas



Al aparecer en varias ocasiones en esta página, alguien podrá pensar que le tenemos cierta ”manía” a Don Amando Vilaplana. Pues no. Aunque no sea santo de nuestra devoción (como la gran mayoría de políticos), no nos provoca ningún rechazo. Es más, admiramos su capacidad para perpetuarse en puestos públicos, remunerados gracias a la aportación de todos los contribuyentes.

Han aparecido unas declaraciones del señor Vilaplana (ejerciendo en su labor de vocero del Ministerio de Fomento) en distintos medios de comunicación en las que informa de la marcha de los trabajos del tramo de Autovía Central que discurre por la vecina ciudad de Cocentaina. Don Amando se deshace en alabanzas al hablarnos de las características de la obra. Les adelanto que no hay ninguna novedad con respecto a lo que ya nos dijeron cuando se proyectó, se adjudicó o se empezó la obra, simplemente es que al Diputado le gusta recordarlo:


"En estos momentos están acabando los viaductos. De hecho está siendo fundido el último". Este tramo tiene un total de 10 viaductos, alguno de los cuales supera los 200 metros de longitud, y de una envergadura de bastante consideración; concretamente hay uno, el de la zona de acceso a Benimarfull, con una pilastra de 48 metros, 6 más que el puente de San Jorge de Alcoy, que tiene 42 (mira por donde, ahí si que se podría construir el edificio de la Estambrera sin que molestase al “patrimonio paisajístico” de la ciudad).

"La verdad es que es una obra que está pasando un tanto desapercibida, debido a que va por zonas escasamente pobladas, sólo por casitas, pero con una magnitud impresionante. Para la construcción de estos diez viaductos ha sido necesario emplear hasta 165.000 metros cúbicos de hormigón, así como 15 millones de kilos de acero y se van a utilizar un total de 200.000 toneladas de asfalto, lo que supone exactamente el doble del que se empleó para la variante de Alcoy”.

¿Por qué sale Don Amando a decirnos todo esto? Por dos motivos que se resumen en una frase: “Hay que recordar que son 100 millones de euros de presupuesto y que estará terminada durante el verano, entre los meses de julio y agosto, cumpliéndose los plazos inicialmente previstos.”

Pues no, señor Vilaplana. Nos está pintando un tramo de autovía de 11 kilómetros como si fuera la mayor construcción efectuada en la historia de la humanidad, simplemente para intentar ocultar la verdad.

El Ministerio de Fomento (a través del SEITT) adjudicó en octubre de 2006 el tramo Cocentaina-Muro perteneciente a la Autovía del Mediterráneo A-7 en la Comunidad Valenciana a la UTE de empresas Corsan-Corviam, S.A. y Vías y Construcciones, S.A. con un presupuesto de adjudicación de 76.929.503,27 euros y un plazo de ejecución de 24 meses (o sea, para poder circular por ella a finales de 2008).
Posteriormente, el 21 de junio de 2008, el propio Amando Vilaplana informaba a los medios de comunicación de que las obras avanzaban a buen ritmo, a pesar de las abundantes lluvias (¿les suena esta excusa?) y de la huelga que los transportistas españoles llevaron a cabo en esas fechas (no dejan pasar ninguna oportunidad para justificar los retrasos), y que la finalización de la obra cumpliría los plazos previstos y se abriría al tráfico en octubre de 2009 (¿?)
Ahora, nos sale con que las obras cumplen nuevamente los plazos previstos y que acabarán en agosto de 2010. ¿Nos lo creemos o volverá a llover abundantemente?

Siendo preocupante esta falta de seriedad a la hora de facilitar fechas de ejecución, lo más grave, como de costumbre, tiene que ver con el dinero que nos cuesta a los contribuyentes esta infraestructura. Estaba adjudicada por casi 77 millones de euros y acabará costándonos, no los cien millones que dice Don Amando, sino 104.034.365,27 euros, según la web del Ministerio de Fomento. Según el diputado autonómico del PSOE, este sobrecoste viene dado por los nuevos diseños en los accesos y vías de servicio y por problemas generados con la consolidación de tierras.
¿27 millones de euros de imprevistos? ¿4.500 millones de pesetas para pequeñas variaciones?
Si hay sobrecostes, la empresa adjudicataria corre con los gastos ya que un presupuesto presentado a un concurso, va a misa. Salvo, claro está, que el proyecto esté mal redactado y la obra sea irrealizable o que al político de turno le dé por cambiar las calidades o incluir nuevas partidas en la obra. En estos dos casos, el Ministerio paga (a través de modificados y complementarios) las diferencias. ¿Es esto lo que ha ocurrido?


Los contribuyentes (o por lo menos yo) estamos hartos de que malgasten nuestro dinero y que, encima, se nos burlen, disfrazando un ¡35%! de desfase presupuestario con metros cúbicos de hormigón o kilos de acero. Por muy importante que sea la autovía para nuestras comarcas, 4.500 millones de pesetas dan para mucho más que para hacer unos simples “arreglillos”.
¿Presentó Corsan-Corviam una oferta excesivamente baja a sabiendas que luego le aumentarían el presupuesto un 35%? ¿Alguien se ha beneficiado con esta obra?

Puede llamarnos ácratas, bobos o lo que usted quiera, Don Amando, pero las hemerotecas y las cifras no faltan a la verdad; algunos políticos, si.